Comunicado
de Prensa
Agrupación Reafirmación Auriazul (A.R.A)
.- 20.05.2003
AGRUPACION REAFIRMACION AURIAZUL
Fundada el 25 de Agosto de 1989
Para Servir a Central y No Servirse de Central (*)
DOCUMENTO PARA CONOCIMIENTO Y DIFUSIÓN:
La experiencia es una cosa maravillosa que permite reconocer un error cuando se está repitiendo.-
A
Los socios, “hinchas” y simpatizantes del C. A. ROSARIO CENTRAL.
Al
Sr. Presidente, Escr. Víctor José VESCO y miembros de la
Comisión Directiva del C. A. ROSARIO CENTRAL.
A
Los medios de comunicación y opinión pública en general.
El Estatuto, marco máximo y absoluto de organización y funcionamiento, ordena la próxima convocatoria a elecciones generales para la renovación total de la Comisión Directiva que deberá conducir, desde las decisiones y acciones políticas, un nuevo período de gestión administrativa de lo que es “mucho más que un club”: Rosario Central.
Previo a las mismas, en rigor de verdad de forma permanente, se expresan consideraciones, observaciones y se difunden propuestas tendientes a enderezar el timón que Rosario Central necesita, desde antigua data y en la actualidad imperiosamente -al menos de las serias y emitidas por quienes tienen autoridad para expresarlas- ya que se encuentra en una situación límite y en su hora de mayor crisis futbolística, económica, financiera e institucional.
El momento y las circunstancias son históricas y urge la recomposición del caos de la misma forma como si la propia tarea, monumental, estuviera alineada con el éxito.
Las nuevas autoridades que surjan en los próximos comicios -también sus colaboradores y adherentes- deben tener plena conciencia que Rosario Central no es hoy aquel de las fotos sepias de diarios y revistas o de la televisión en blanco y negro que mostraban los triunfos, el esplendor y las glorias. Ni el contexto, el escenario de los acontecimientos, es el mismo. Y el socio lo sabe.
No hay otra alternativa posible, cada uno y todos los miembros de la Comisión Directiva llegarán al gobierno de Rosario Central para reparar una compleja situación institucional y futbolísitica. Y el socio también lo sabe.
Por lo tanto, la elección de la nuevas autoridades no puede, ni debe, quedar librada a la participación de no más del veinte por ciento (20 %), a lo sumo un veinticinco (25% ), de los socios habilitados en el padrón electoral -adecuadamente actualizado, confeccionado y controlado- de la Institución.
Como ha venido sucediendo al menos en los últimos actos eleccionarios, en esa situación de absoluta depresión participativa han alcanzado la “primera minoría” -no más del once al trece por ciento (11 al 13 %) de los sufragios del total de los socios habilitados en el padrón electoral- para desarrollar los correspondientes períodos de gestión institucional, entre las listas que se presentaron oportunamente, “grupos de personas asociadas”: a partir de la representación de intereses económicos y de figuración para otros réditos de sus integrantes. En detrimento de un “conjunto constituido para desarrollar un real y práctico proyecto político institucional”: desde cuadros formados, adiestrados y con experiencia para el desempeño de funciones y actividades multidisciplinarias con capacidad de planificación y ejecución para superar metas y alcanzar objetivos concretos y posibles, aún en condiciones de suma adversidad.
Entiéndase de una buena vez: el problema es político, netamente político. A partir de la falta de calidad de los directivos que se han ido sucediendo y la escasez o insuficiencia de participación, desde las magras cantidades de sufragios que se emiten en cada elección, que no alcanza a plasmar un porcentaje representativo de la “masa social”.
En consecuencia, la incapacidad e intereses personales ajenos a los superiores de la Institución de unos y la irresponsabilidad por la no participación y la falta de consenso en los procesos institucionales de otros no otorgan -desde antigua data- legitimidad de conducción para la gobernabilidad de una entidad de la envergadura y potencialidad del Club Atlético Rosario Central.
Aunque la mayoría de los actuales y anteriores directivos de la Institución han renegado y reniegan de la actividad política interna -aunque la ejercitan, y vaya si lo han hecho y lo hacen- descalificando a quienes la practican. Porque le señalan errores y desaguisados proponiendo alternativas que atentan contra sus intereses y propósitos personales. La solución pasa por la aplicación de más y mejor política. No hay otra alternativa. Es la única manera de formar, y que Rosario Central tenga a disposición para el recambio, dirigentes capacitados, eficientes e imbuidos del interés institucional superior.
De forma práctica y elemental, es el ejemplo del desarrollo y mejoramiento de las “divisiones inferiores” del Club para el objeto y los fines de formar fuertes y competitivos equipos de primera división ¿O alguien las discute o está en contra de ellas ?
Harry Hayes Jr. (brillante jugador del primer Rosario Central del profesionalismo en A.F.A. de 1939), Carlos Timoteo Griguol, Francisco Erausquin, Mario Alberto Kempes, Juan Antonio Pizzi, a modo de ejemplo, entre tantas extraordinarias personalidades deportivas canallas saben, recomiendan y reclaman la formación de nuevos jugadores ... y dirigentes.
Al respecto, son sabias y testimonialmente conmovedoras las declaraciones de Don Enrique Hayes (Harry Hayes Jr.), quien se encuentra conduciendo desde hace muchos años la Mutual de Ex Jugadores de Fútbol de Rosario. Si no ha tenido oportunidad de escucharlas o leerlas tómese un rato de tiempo, visítelo en la sede de la Mutual, en la calle Callao, y gánese una lección extraordinaria y una experiencia impagable e incomparable de la forma más genuina de hacer y decir política.
Por contrapartida, en el Club Atlético Rosario Central, no se ha escuchado a los directivos, por los menos en los últimos veinte (20) años, expedirse con autoridad en ese sentido.
No se trata de “tirar a cada rato alguien por la ventana”.
Simplemente, las circunstancias imponen que los más experimentados, en años y funciones dirigentes señalen el camino, aún transitando el del disenso, con las discrepancias conceptuales y de ejecución lógicas, para no obstaculizar el proyecto político institucional superior. Pero, siempre, en “unidad de concepción y realización” tendiente a alcanzar los objetivos institucionales superiores.
Para que no se produzcan las deleznables prácticas antidemocráticas. A partir de los inconcebibles intentos -casi logrados- de “golpes institucionales”. Como el que hizo eclosión en el seno de la actual Comisión Directiva en los últimos tramos de 2001, que aún prosigue con una disputa interna que enfrenta posiciones antagónicas. Al respecto, en otras entregas nos expresaremos y ampliaremos sobre el particular.
Para que no se pongan de manifiesto las bajezas de ciertos y determinados “opositores movimientistas” (¿?) -que alguna vez y durante largos períodos fueron directivos conjuntamente con la actual máxima conducción del Club- haciendo correr desaforadamente a sus amanuenses y testaferros a realizar presentaciones en los estrados judiciales para intentar conseguir de facto lo que no pueden obtener en las urnas con el voto de los socios canallas.
En ambos casos, se demuestra la existencia de un estado de situación anárquico que no condice con la práctica política y el ejercicio de la conducción en las actividades directivas que, ambas, exigen organización, pautas de funcionamiento, disciplina, conducta y lealtades.
Solamente la Agrupación de Reafirmación Auriazul -decana de las agrupaciones internas de Rosario Central en actividad- estuvo decidida y públicamente por la preservación del orden institucional y el respeto de los mandatos, los tiempos y las formas democráticas en el Club. Obviamente, si no hubieran hechos delictivos o inmorales que deberían ser denunciados y canalizados hacia el marco legal en vigor al objeto y los fines correspondientes. El Señor Presidente, Escribano Víctor José Vesco, numerosos socios, medios de prensa y comunicadores sociales sabrán dar el testimonio personal de la solidaridad y las denodadas acciones que los representantes y miembros de la Agrupación realizamos a los efectos. Simplemente cumplimos con la responsabilidad personal, social y política que las circunstancias institucionales reclamaban.
La práctica de la política es el reflejo de nuestras acciones.
En los anchurosos espacios de la memoria también se modifican de cualquier modo los objetos que percibieron los sentidos: una práctica que algunos perversos, aprendices de políticos, frecuentan y generalizan. Está en cada uno de nosotros no permitirlo.
| Dr. Luis A. REINOSO ARA Socio Vitalicio Nº 95935 |
Ing. Juan Carlos LAGRANGE ARA Socio Vitalicio Nº 41151 |
* Postulado expresado en el acta fundacional de la Agrupación Reafirmación Auriazul, documental original a disposición.-
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Telefax: 0341- 4242927.-