
![]() Martínez, dirigente del Movimiento Independiente para Recuperar a Central |
Hablamos con el dirigente del MIRC
Alberto Martínez dice lo que siente (2º parte)
- 03.06.2003
El dirigente del “Movimiento Independiente para Recuperar a Central” (MIRC), agrupación que competirá en las próximas elecciones del Rosario Central dialogó con nosotros respecto al proyecto de este joven movimiento que ya tiene un lugar en la política interna de nuestro club.
Se trata de un hombre joven, con aparente espíritu renovador y con ideas muy claras que siempre expone, con una facilidad asombrosa, toda vez que se lo requiere para “dar explicaciones” sobre cómo salir de las crisis institucionales, en este caso, la del Club Atlético Rosario Central.
Continúa diciendo Martínez:
Central es un club de fútbol, se suele escuchar decir siempre por las calles, pero la captación de socios tampoco debe resumirse a un tema deportivo solamente. La seducción del simpatizante se logra, también, por otorgarle más y mejores servicios, más allá de los resultados en el fútbol. La raíz del MIRC es, esencialmente, diferente a las que fueron y son de los otros directivos. Nosotros somos socios comunes que nos juntamos a fines del año 2.001 en un bar, debido a que se había producido un virtual acefalía en Central por la renuncia de todos sus directivos.
El MIRC surge porque éramos una enorme cantidad de socios que no nos sentíamos representados, en absoluto, por ninguno de los dirigentes actuales. Y seguramente habrá otros miles de socios comunes más que les pasa lo mismo, tampoco se sienten representados como quisiera. Esa es la diferencia. Nosotros comprendemos más la problemática del socio porque la vivimos: se nos maltrata en la sede, se nos pone en un plano de igualdad con los demás cuando entramos a la cancha, tenemos que hacer colas interminables para sacar las entradas en el Cruce Alberdi, no recibimos ningún boletín informativo en nuestros domicilios, nunca nos dicen cuáles son los proyectos institucionales, nadie atiende convenientemente nuestros reclamos, no se nos escucha, etc., etc. Quiero decir con esto que los dirigentes actuales, posiblemente devenidos otra vez en candidatos, alejados del socio como estuvieron siempre, no viven toda esa problemática y nosotros, en cambio, tenemos incorporada toda esa experiencia de socio común y sabemos cómo resolverla.
Los problemas que tiene Central, para mí, no son nuevos. Yo fui, por ejemplo, quien impulsó que los pibes de las inferiores pudiesen jugar en los campeonatos de AFA a partir del ´92. Conozco muy bien la actividad en la Ciudad Deportiva. Estoy convencido de que un proyecto recién podrá considerarse como bueno cuando se logra ejecutar, llevarse a cabo, caso contrario deja de ser bueno. El logro tipifica al proyecto, porque proyectos puede haber un montón pero el asunto, repito, es llevarlo a cabo; eso es lo más difícil.
A mí me convocaron allá por el ´91 para integrar la Subcomisión de Fútbol. Fui su presidente y pusimos a Central en 4º, 5º y 6º de AFA. Yo dije que me incorporaba, en aquella ocasión, con un solo objetivo: poner a los pibes de las inferiores a jugar los campeonatos de AFA. Fui realmente el que lo impulsó a ese proyecto hasta lograrlo definitivamente. Central debuta en 4º, 5º y 6º contra Platense y tengo la filmación de ese partido inaugural que yo mismo filmé con mi cámara. Para mí fue un momento muy importante y emotivo pero, en ese trascendental momento para el club, no fue ni un solo directivo, ni uno solo estuvo presente. Fuimos apenas tres personas a verlos debutar a los pibes de Central en las inferiores de AFA. Lamentable pero real.
Hay muchísimas cosas todavía por hacer. Yo recorro la Ciudad Deportiva, por ejemplo, desde hace ya quince años; conozco muy bien el lugar y hasta sé qué y cómo piensa la gente, los vecinos de Granadero Baigorria al respecto. El proyecto del MIRC para las divisiones inferiores, donde está el más genuino recurso del club, es el mismo, pero mejorado, que tuvimos hace doce años atrás cuando integraba la subcomisión.
Yo siempre digo que las divisiones inferiores del club son como “máquinas de picar carne”, nos interesamos solamente en obtener figuras, en hacer jugadores de fútbol. Pero ese no debería ser el único objetivo. Se olvidan de la otra problemática que es “mucho más importante” y que es la atención de la persona antes que del jugador. Se ocupan del jugador cuando llega a demostrar que sabe pero, me pregunto, cuántos llegan. De 300 o 400 pibes que se incorporan y practican todos los años en Central, llegan diez o quince a lo sumo y en el mejor de los casos.
Y de los otros pibes, ¿quiénes se ocupan?. Yo creo y pienso igual que Timoteo en ese aspecto. Estuve leyendo, no hace mucho, en Canalla.com la entrevista que se le hizo a Timoteo y Aldo; es lamentable la forma en que están trabajando, con todas esas carencias materiales y de apoyo dirigencial, sin asistencia, sin que nadie de la CD concurra a acompañarlos durante las prácticas para interiorizarse de sus innumerables inconvenientes.
Timoteo, si bien es cierto que es un empleado del club, todos sabemos, a nadie escapa y debemos reconocer la calidad de persona que es, los conocimientos que tiene, un verdadero caballero, serio, responsable. Él esboza un proyecto en inferiores, publicado precisamente en la página, que va más allá de lo estrictamente futbolístico, piensa en la persona y no solamente en el jugador de fútbol: lograr la integración médico-escuela-deporte. Eso es lo ideal y estamos absolutamente de acuerdo.
Por eso digo hasta el cansancio que, un proyecto de divisiones inferiores contempla, en primer lugar, la parte humana y, después, recién el aspecto futbolístico. No podemos desprender una cosa de la otra. En lo humano debemos tener contemplado lo mismo que se hace con nuestros hijos. No es tan difícil entenderlo. Por eso hay que prever un sistema de salud, pero un sistema de salud apropiado para un deportista, pero adolescente. RC tiene que poner a disposición de las inferiores a todo su plantel de médicos contratados.
Todo pasa por optimizar. Si lo que ya está instalado sirve, se quedará con las exigencias que tenga la CD, en este caso el MIRC si asume el gobierno del club, con un plan médico hecho por profesionales médicos que contemplen todo el espectro de la salud de los pibes. Si, en cambio, lo que está no sirve, entonces se tendrá que dar a terceros.
En la edición de mañana, la tercera entrega.
Producción: Buqui Vatalaro