Anteriores
Por Vero
El Reporte Femenino
- 05.10.2000
Dedicado a Laura Bernengo.
Gracias por hacerme ver algunas verdades de nuestro fútbol, y por estar siempre.
A no hacer leña del árbol caído
Todavía no sé definir quiénes son los buenos canallas.
Si los que nos mantenemos optimistas aún en las peores situaciones...
...o aquellos que se preocupan terriblemente y pierden la cabeza por cualquier acontecer.
Yo me incluyo en el primer grupo.
Lo cierto es que estamos atravesando momentos incómodos. Muy tristes. No los califico como vergonzosos, porque creo que un hincha con un mínimo de amor propio no siente vergüenza de su equipo, sino que redobla las defensas, saca a relucir todo el cariño que siente por su camiseta. Lo que se quiere, se defiende.
2-0 frente a Talleres. Una caída estrepitosa.
Tan sólo cuatro puntos en el campeonato local.
Y el remate final: "Si no le ganamos a Los Andes, me voy". Palabras de Edgardo Bauza.
Creo firmemente que no existen los fundamentalismos. Tan sólo la honestidad.
Están quienes apoyan al Patón y valoran sus logros. Y algunos otros que no simpatizan con él, y niegan rotundamente toda cualidad que pueda tener. Así como existen fanáticos y detractores para cada uno de los jugadores. Y para cada uno de los personajes en nuestro fútbol.
Lo que yo no apoyo ni comprendo es el egoísmo.
Proclamarse a favor o en contra de cierta persona implica conocer sus milagros y sus cruces.
Y considerar si vemos en él o ella más luces o más sombras.
Pero no perdamos la maravillosa capacidad de la apertura mental.
La posibilidad de aceptar una opinión que disienta con la nuestra, modificar la propia postura de ser necesario, y realizar un encuentro ordenado y respetuoso de ideas.
Sin necesidad de caer en la obstinación desmedida. Es el equilibrio justo entre la masificación y la terquedad absoluta.
En ciertas ocasiones, algunos se tornan quisquillosos, porque les duele ver a Central de alas tan caídas. Y no miden las consecuencias de pedir cabezas.
Cuando se atraviesan los malos momentos, nuestra tarea no consiste en repartir hachazos...
...sino en sanar heridas.
Y tener paciencia.
Yo también descreí de mi plantel alguna vez. Y pensé que no merecían vestir la camiseta auriazul.
Hasta que pensé... Y me di cuenta. Necesitamos paciencia. Quizás a los chicos de nuestro equipo les falte motivación, fuerza anímica, confianza. Pero no van a tardar en encontrarla. Y tal vez podamos ayudar...
...si alentamos.
A no hacer leña del árbol caído.
Hasta aquí, Bauza fue paciente, porque los problemas no se solucionan con sismos y topetazos mágicos. Ni con cambios bruscos. Las cosas en el fútbol requieren paciencia y trabajo. Tiempo al tiempo.
Si ya es hora de dar oportunidad a alguien más en el equipo, Bauza va a dar el paso al costado después del partido frente a Los Andes.
Pero esa no es nuestra decisión.
Nuestro trabajo es el de enseñar que la camiseta auriazul vale. Y que, quienes la visten, merecen hacerlo.
No me importa el resultado que se nos dará dentro de quince días. Lo que me preocupa es que aprendamos a ser tolerantes.
Créanme... Las buenas hinchadas lo pueden todo. Y con un plantel (lo digo en todo sentido) como el que tenemos...
...podemos lograr lo que nos propongamos.
Un fuerte abrazo canalla.
Vamos a alentar el domingo que enfrentemos a Los Andes.
Y tengan en cuenta que quienes salen a defender la camiseta auriazul...
...hacen lo que deben, como deben.
Lo mínimo que se merecen es nuestro aliento.