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Por
Verónica Di Mateo
El Reporte Femenino
14.03.2000
Los sueños ahora son algo más
Esperé durante largas fechas el momento adecuado para escribir. Paulatinamente, a medida que transcurrían los partidos, comencé a percibir una sensación ciertamente extraña, pero harto conocida. Este equipo canalla que estamos viendo fue llevándonos de regreso a la vieja y querida Fe Ciega.
No quiere ésto decir que en algún momento hayamos dejado de creer en los pibes auriazules. Pero, sin embargo, el año 2000 no fue de lo más placentero en cuanto a resultados. Tanto en el Clausura como en el Apertura, las campañas no fueron las mejores. Y en las Copas quedó la sensación de que podríamos haber llegado mucho más lejos. Pero no fue así.
"Año nuevo, vida nueva", se dice. El cambio de almanaque parece darnos el empuje necesario para volver a intentarlo todo otra vez. Al menos, para volver a soñarlo todo otra vez. Y es ahí cuando vuelve a hacerse presente y fuerte la Fe Ciega.
El principal objetivo de este Reporte era (y aún lo sigue siendo) pedirles que sueñen. Esperé mucho para escribirlo. Esperé que la suerte nos acompañara con resultados para poder decirles que soñar no cuesta nada, y menos aún cuando hasta los números nos avalan.
Veníamos con empacho de goles, cuando la Fe Ciega nos susurró al oído que River no es invencible. Y todos comenzamos a soñar. Vimos que es cierto. Pero nos empataron 1-1.
Después visitamos a Vélez. Tuve Fe y confié en traernos los tres puntos. Pero acabamos con uno.
Nos tomamos revancha en casa. Y Vélez cayó por 0-2.
Entonces pensé que este Reporte encontraría su lugar tras una victoria frente a Colón. Tres puntos que nos llevarían a pisarle los talones al candidato y futuro campeón, según la prensa de la Capital del Virreynato del Río de la Plata, quien acababa de caer frente al peligroso Talleres.
Rosario Central vs. Colón. Lunes, 21.10 hs. El partido no dio respiro. Las situaciones de gol se sucedían... en ambos arcos. Entre ventura y falta de puntería terminaron los noventa minutos. 0-0. En un partido que lo tuvo todo, menos el gol.
Sin embargo, hoy, martes, estoy escribiendo estas palabras para todos ustedes. No ganamos. Pero creo que, de todas formas, soñar es altamente aconsejable a esta altura del partido.
Soñemos ahora... Hay fragancia a grandeza. Como en aquel subCAMPEONATO del '99. Como en el gol agónico del Cata Díaz que nos llevó a ganarle al Vasco Da Gama por 1-0. Como en aquel gol tempranero del Juan a River, que parecía llevarnos a derrotar al gran candidato mediático.
Soñemos siempre... Porque soñar es fácil y también gratis.
Pero les aconsejo soñar ahora particularmente... Dice un grafitti por las calles rosarinas que los sueños sólo son sueños cuando no hacemos nada por alcanzarlos.
Piedra libre a la Fe Ciega. Soñemos ahora... Ella dice que vamos por el buen camino para convertir nuestros sueños en algo más.
P.D.: 8 de marzo. Rosario Central vencía a Vélez por 2-0, ubicándose puntero en su grupo de la Copa Libertadores. La hinchada, ferviente: "Y ya lo ve, y ya lo ve... ¡Es para ñubel que lo mira por TV!" Mientras los niños del rosedal disfrutaban de una cena en honor a uno más de sus festejos (creo que todos conocemos la naturaleza de las alegrías del equipo del Parque, p.j. los empates), los medios televisivos se encargaron de mostrar a los simpatizantes del laguito la dura verdad. "Buen provecho te desea, tu papá", rezaba el autotrol en el Gigante de Arroyito.
Vean, canallas... ¿No creen que tenemos buenas razones para seguir adelante?
Un fuerte abrazo auriazul.