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Por Buqui Vatalaro

Yes my Lord... Yes my Captain!

Un Lord ingles fue el primer capitán...

Por aquellas épocas, en los comienzos del Siglo pasado, la costumbre indicaba que, cada seis meses, se debía convocar a una asamblea de socios para designar a los capitanes del primer equipo de fútbol y de cricket.

Entre las muchas reliquias que, espero, se conservan en el Club Atlético Rosario Central había, alguna vez, una citación manuscrita sobre un papel amarillento y ajado, dirigida no se sabe a bien quién: "para concurrir a la sesión del día 13 de octubre de 1906, a las 5 p.m. en punto".

Pero antes de eso, en la primera mitad de esta reunión, los concurrentes decidieron, por unanimidad, elegir capitán del equipo de fútbol al señor R. W. Jackson.

Resultó que éste era hijo de un lord inglés. Al fallecer su padre y según las ancestrales costumbres británicas, heredó del mismo el título nobiliario y honorífico que, según dicen algunos apuntes de la época, se hacía justicia por sus dotes de un verdadero caballero.

Mr. Jackson, un verdadero gentleman, un gentilhombre con título de nobleza heredado de la más flemática prosapia y estirpe británica, luego devenido en jugador de fútbol del más grande, en un país austral y lejano de las tierras de Shakespeare o Fleming provocó, con su designación como capitán del equipo, el legítimo orgullo de la entonces incipiente familia centralista que se "pavoneó" mucho tiempo con aquella distinción.

Cosas de nuestra historia.


“Buqui” Vatalaro

(Rosarino, tanguero y de Central)

buqui@canalla.com