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Por Buqui Vatalaro

Joven, Bonita y Canalla

Es periodista, vive en Miami… pero sueña en Arroyito

 

 

 

 

 

- 03.12.2003

Melina De Rose me llamó al celular para encontrarnos, conocernos y conversar un rato. Su primo, el querido Mariano Olmedo, ya me había advertido que ella estaría unos días en Rosario con el propósito de respirar el más puro aire canalla de la ciudad.

Una joven bonita, entonces, se me presentó a la mesa del bar donde degustaba mi último cafecito esa mañana. Rosarina, emigró al país del norte cuando apenas tenía seis años junto a sus padres. Ahora trabaja como editora de la Sección de Comunidad en uno de los periódicos más populares de la península de Florida: el “Sun-Sentinel”, luego de haber vivido por un tiempo en la ciudad de Los Ángeles.

No duda cuando dice que: “el fútbol es mi pasión”. El año pasado escribió algunas notas sobre el mundial y sobre cómo lo viven los inmigrantes hasta que, este año, aparece la oportunidad de escribir sobre Central. Dice Melina: “siempre lo quise hacer y, ahora, aproveché más que nunca debido al evento que se viene en Miami sobre el festejo del vuelo de la mágica palomita de Aldo”.

Cuando la juventud y la pasión se encuentran en un punto, surgen ideas y proyectos maravillosos. Melina presentó un proyecto a sus editores en el diario, contándoles acerca del folclore de Central y el significado de la palomita. La idea regente se basó en: “Una inmigrante que regresa a su ciudad natal para observar el club de sus amores”. Sus vivencias, su cultura, sus alcances.

A los norteamericanos, que nada saben acerca del fútbol, les llamó mucho la atención toda esta movida inaudita que provenía de la Argentina y que Melina, empecinadamente, se encargaba de difundir a lo largo y ancho de la península de Florida.

Fue así que, una vez convencidos de la propuesta de Melina, dos secciones del diario: la Sección Deportes y la Sección Viajes, se encargaron de auspiciar su viaje a Rosario. “Si no fuese por un trabajo que Antonio Fins (periodista del mismo medio, cubano de origen) tenía que hacer allá en el diario estaría aquí conmigo, porque quedó encantado con su reciente visita a Rosario y con todo lo que significa Central”, me dice Melina con un sonrisa de satisfacción plena cuando se refiere a su querido club.

Melina estuvo presente en la “Fiesta del 6º Abandono”, el 23 de noviembre en la ciudad Deportiva. Pero el sueño más grande lo logró cuando se le permitió ingresar al campo de juego del Gigante junto con los jugadores y el cuerpo técnico, quienes la recibieron con total amabilidad.

“Me sentí paralizada, no podía mover los pies”, me dijo. Porque, estar pisando el césped del Gigante, se me ocurre, implica no poder resistirse a las lágrimas y a las emociones supremas. “Me voy enriquecida, logré estar allí y ahora podré escribir en EEUU lo que significó todo esto para mí”. Continúa diciendo Melina: “hasta pude estar en las tribunas y cantar aquellos viejos cánticos canallas que me enseñaron mis padres cuando era chiquita”.

En ese momento, fue cuando a Melina se le encendió el rostro y sus ojos se llenaron de lágrimas de emoción. “Es un sueño hecho realidad”, me explicaba, intentando justificar su hermoso llanto. Su voz se entrecortaba, una y otra vez, mientras trataba de contarme sobre sus emociones. “Yo había estado sólo una vez en el Gigante en el año 2001”. Y ahora, en este viaje, tanto por amor como por pasión inexplicable y que sólo los canallas sabemos comprender, Melina pudo disfrutar del enorme estadio engalanado con un público único e irrepetible.

Relata el detalle del gol en el último minuto contra Quilmas y dice: “yo nunca había vivido algo similar, fue una explosión que me hizo saltar de la platea, no lo podía creer, estaba en medio de la hinchada de Central, jamás podré olvidarme de ese momento de magia y esplendor”.

“En el Sun-Sentinel ahora sale una sección semanal en español y aprovecharé para escribir de todo sobre Central, sobre su gente y su folclore”, asegura Melina. En mitad del encuentro, la noté muy entusiasmada y emocionada como pocas; ella es dueña de la verborragia y el empuje de los jóvenes centralistas que aman, como nadie, sus colores y su historia.

Central tiene algo especial, ya no caben dudas, tanto a propios como a extraños. Muchos son, todavía los que no pueden comprender qué significa Rosario Central, sus organizaciones partidarias y el sentir de su gente. Algún día, inexorablemente, tendrán que hacerlo, tendrán que aprender a aceptarlo.

Nos despedimos no sin antes prometernos seguir en contacto, escribirnos cotidiana y permanentemente, siempre con el objetivo supremo de encolumnarnos detrás del más grande.

Es periodista, vive en Miami… pero sueña en Arroyito. Con canallas como Melina, Central tiene un futuro de mil años.


“Buqui” Vatalaro

Secretario de Cultura CARC

buqui@canalla.com