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Por
Buqui Vatalaro
Cambios Sustanciales
El comportamiento de la “Nueva Dirigencia”...
- 07.08.2003
En un futuro no lejano y motorizados por una nueva dirigencia en el Club Atlético Rosario Central, las aptitudes emocionales se estarán poniendo a la vanguardia de las actividades grupales y espero que, sin dilaciones, se reflejen cambios sustanciales.
La crítica constructiva es el trabajo principal. Esa crítica debe tener su base en la retroalimentación, o sea en un intercambio de datos acerca de cómo se está funcionando, teniendo en cuenta el análisis de todas las partes ya que, en cualquier trabajo de grupo, una parte afecta al todo.
La retroalimentación es el alma de la organización; el intercambio de información que permite a los socios y simpatizantes saber si el trabajo que se está haciendo está correcto o si es necesario algún ajuste o bien, un planteo totalmente nuevo.
Sin retroalimentación, la gente de Central seguirá estando en las tinieblas como hasta ahora, sin tener siquiera idea de cómo acercarse a sus dirigentes para establecer mayores y mejores relaciones con ellos. Tampoco el socio y el hincha de Central tendrá la posibilidad de poder decir qué espera realmente de los directivos y de la institución con lo que, cualquier problema, habrá de empeorar a medida que pase el tiempo.
En cierto sentido, la autocrítica será una de las tareas más importantes dentro de la nueva Comisión Directiva, especialmente de sus referentes y máximos conductores; aunque es probable que sea, también, una de las más temidas y postergadas tareas a desarrollar, como pasó con la vieja dirigencia.
Por otro lado, una crítica ingeniosa que provenga de los sectores interesados sólo en el beneficio del club, se centrará en lo que cada integrante de la nueva comisión directiva ha hecho y puede hacer a futuro.
Por eso mismo el arte de la crítica, tan ausente en nuestra cotidiana realidad institucional, está intrínsecamente vinculado con el arte del elogio. El nuevo dirigente de Central, pronto a asumir sus cargos, deberá ser específico, no evasivo, no indirecto; tendrá que ofrecer una solución con diferentes alternativas de corrección de los múltiples problemas; estar presente toda vez que sea requerido y mostrarse sensible.
Debe apuntarse a la comprensión mutua dentro y fuera de la institución, sabiendo que todos tenemos el rol o cumplimos el papel de “enamorados de Central” con el objetivo de lograr el más alto grado de entendimiento y solidaridad en lo que hagamos, de ahora en más y para siempre, por y para la grandeza de nuestro club.
“Buqui” Vatalaro