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Por Buqui Vatalaro
Para Captar la Atención del Hincha
Saber escuchar es saber dirigir…
Publicada originalmente el 16 de octubre de 2003
- 08.06.2004
“El Vita” tira una pared, mete un caño y entrando perfilado por derecha la clava en el segundo palo marcando un gol de antología. Los hinchas estallan en un solo grito desaforado de miles de gargantas tribuneras. El dirigente, entonces, debe imitarlo, aprovechar la ocasión y hacer lo mismo que el Vita: “marcar un gol de antología”.
Lo que torna patológica a una institución, es el carácter extremo del sometimiento y el fracaso en reconocer el potencial de la institución más allá del fútbol profesional. Esto es: “vivir para y por el fútbol”; fracasa el fútbol y fracasa Central; luego se termina el mundo. Y esto, a mi juicio, no es así en absoluto. O no debería serlo.
Claro que Rosario es fútbol y mayoritariamente Central, nadie lo duda. Todos sabemos la importancia del fútbol profesional en nuestro club que fue y sigue siendo crisol de grandes pasiones domingueras y cuna de jugadores exquisitos con alma de campeón. Pero no todo en Central deberá ser sólo fútbol como algunos pretenden hacernos creer con argumentos poco sustentables y convincentes porque Central, si bien nació como un club de fútbol, al cabo de más de cien años mutó y ahora es una pasión colectiva, multitudinaria. Central es, a no dudarlo, un “fenómeno cultural” sin precedentes en la ciudad.
Central es una suma de pasiones, todas juntas, y de
amores que conforman una estirpe centenaria, una intimidad bien constituida
que llamamos “
Los directivos lo saben; intentan llevarlo a la práctica poniendo énfasis en mejorar desde adentro hacia fuera; ellos conocen muy bien el problema de Central. No se pretende modelar un “perfil o paradigma de hincha-socio” para el “Tercer Milenio Canalla” si antes no se dignifica la función del dirigente y aseguramos la capacidad de dar respuestas a las demandas de todos los centralistas.
No será fácil, lo sé. Pero también sé que, con predisposición y coherencia en la toma de decisiones, Central saldrá del Mar Muerto donde fue hallado, recientemente, flotando a la deriva “sin rumbo y desesperado”.
Hay que captar la atención del hincha. El hincha “debe hacerse socio de Central”. Es la premisa inicial para desandar el camino del crecimiento y de la lealtad incondicional con el más grande. Presumo que nadie tiene dudas al respecto. En los últimos años, la dirigencia anterior no quiso hacerlo; tal vez no supo cómo lograrlo por no estar a la altura de las circunstancias o, quizás, por no entender a tiempo que “gobernar no es conducir un pequeño rebaño de ovejas”. Entonces nos quedamos casi sin socios, con un padrón flaco, impensado, incompatible con la grandeza y la gloria ancestral de este club que fue testigo de tres centurias.
Este recambio de dirigentes que se produjo -saludable por cierto- conforman, a mi juicio, un conjunto de personas con otra escala de valores. Pretenden concretar nuevas ideas, más modernas, diferentes, ambiciosas, que propendan al crecimiento institucional “pensando en Central como un todo y nunca como una parte”. Y, sumados a esa pretensión, nos encolumnamos quienes lo queremos bien.
Pero faltás vos canalla. Vos que todavía quedaste anclado en lo anterior, en lo viejo, en esa etapa triste que has vivido de tu Central querido viendo desde afuera cómo iba, poco a poco, desapareciendo. Quedaste apartado del club de tus amores, autoexcluido en la mayoría de los casos. Con razón o sin razón te has “escapado” de tu club. Es verdad, ya no importa tanto analizar los motivos de tu alejamiento. Lo que sí importa, y mucho, es analizar ahora los motivos que se imponen para tu regreso definitivo.
Central te necesita a vos tanto como vos a él. ¿Lo pensaste alguna vez canalla?. De ser así, ¿cuál fue tu respuesta?; mejor aún ¿cuál es ahora tu respuesta?. Central aguarda por tu llegada, espera ansioso que recapacites y tomes la sabia decisión de hacerte “su socio”. ¿Qué mejor socio que el propio Rosario Central podría uno escoger en esta vida?.
La calidad del universo de jóvenes a captar estará, sin dudas, condicionada por las características de la organización que los convoca, por lo que ella le ofrece, por lo que ella le demanda y también por la calidez con que ella los reciba.
Rosario Central y sus nuevos dirigentes están en posición de lograrlo. Falta únicamente que vos tomes la decisión y regreses a casa cuanto antes y como antes, hace muchos años ya, cuando éramos más de cincuenta mil.
No olvides que Central es, culturalmente, un “fenómeno social inimitable”. De todos y cada uno de nosotros, con distintas responsabilidades, dependerá su éxito o fracaso institucional y su perduración en el tiempo.
Sumarnos hoy, asociarnos, colaborar desinteresadamente con el club que decimos amar, constituyen los pilares fundamentales para encontrar la salida de las crisis habidas y por venir. La clave es saber escucharnos.
Entonces podremos cerrar los ojos para imaginar el futuro y comenzar a creer en las próximas generaciones de canallas… las del Cuarto Milenio.
Que así sea.
“Buqui” Vatalaro
Secretario de Cultura C.A.R.C.