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El placer de escucharlos hablar de su trabajo en las divisiones inferiores...

Por Buqui Vatalaro

Charlar de lo que Más nos Gusta II

El placer de escucharlos hablar de su trabajo en las divisiones inferiores...

 

 

 

 

Apenas hubimos terminado de beber nuestro café, hice un comentario sobre el descanso reparador y acerca de la dieta de los jugadores. Timoteo, entonces, prosiguió:

“En el hotel estamos todavía muy apretaditos porque Central no firmó el contrato de alquiler con la gente del edificio que hay ahí cerquita de la Ciudad Deportiva. Es un lugar muy lindo, muy cómodo y muy bueno para alquilar. Estamos esperando desesperadamente que se firme ese contrato para poder desalojar un poco el hotel y llevar algunos chicos allá para que se sientan mejor y estén más cómodos. Pero si no se firma el contrato no nos dan las llaves para poder comenzar a acomodar bien a los pibes”.

“¡Cuántas cosas faltan por hacer todavía muchachos!”, dije casi sin pensar en que la firma del contrato de alquiler no depende de ellos y sin reparar, tampoco, en el escasísimo tiempo que llevan a cargo de las divisiones inferiores estos dos verdaderos maestros y artífices de pasadas tardes de glorias centralistas. Las dificultades, los problemas que aparecen día a día son muchos y variados. Pero Timoteo pone el pecho y continúa diciendo:

“Me gustaría, algún día, poder presentar en cualquier lugar de la Argentina y del mundo a los equipos de Central bien vestidos. Falta indumentaria en todas las divisiones. Necesitamos cuatrocientos juegos de ropa, incluyendo a los técnicos. Y sólo para la presentación de los partidos oficiales. Aparte, otros cuatrocientos juegos de ropa para los entrenamientos. Nosotros ahora le ponemos una pechera a cada uno, pero no alcanza. Ahora viene el invierno y el frío es muy intenso por las mañanas. Imaginate que los chicos no pueden entrenar con la pechera sola. Lo más importante que los planteles necesitan ahora son buzos de abrigo y camperas para la lluvia, el viento y el frío. Con Aldo estamos tratando de conseguir que unos amigos nos fabriquen toda la ropa barata e incluso que la pueda comprar cada chico, si es posible, porque el club me parece que no está en condiciones de comprarla”.

Como socio de Central, vitalicio ya, como tantos otros que ahora están leyendo esta exquisita charla, después de haber pagado mi cuota societaria durante más de cuarenta años ininterrumpidamente, escuchar estas cosas me provocan espanto y hasta náuseas. La ausencia del club en las actividades de los juveniles, como en otras actividades propias de las instituciones sociales y deportivas como la nuestra, es patética y muy dolorosa para todos. Hice mención al supuesto contrato con la firma Puma que obligaba a proveer toda la indumentaria necesaria para las divisiones inferiores.

“Yo no sé. Te miento si te digo cómo es el contrato. No puedo hablar porque jamás tuve contacto con la gente de Puma. No tengo relación ni contacto con las personas que deberían traer toda la ropa acá para los chicos de las inferiores. Por eso no puedo opinar al respecto. Por eso nos estamos moviendo por otro lado para poder hacer confeccionar ropa con los colores azul y amarillo, con los colores del club sin que nos interese demasiado el diseño. Si vos me traés ropa de veinte años atrás, yo la quiero igual. La desesperación la tenemos por vestir bien a los pibes, es fundamental para ellos y para la institución. Aparte por la presentación y la presencia. Porque no es lo mismo correr con veinte colores que practicar con dos, con el azul y con el amarillo. Acá falta de todo. Necesitamos pelotas, conos, ropas, medias, abrigos, hasta botines necesitamos. Hay chicos que tienen un solo par y los usan de lunes a viernes para practicar y para jugar el partido oficial del sábado. Entonces no aguantan y no les puede durar mucho tiempo sanos”.

Continuará...


“Buqui” Vatalaro

(Rosarino, tanguero y de Central)

buqui@canalla.com