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Por Buqui Vatalaro

Carta Abierta a un Escribano

 

 

 

 

 

- 15.11.2002

Aprovechando esta invalorable oportunidad que me da la querida página le propongo a Ud., Presidente Vesco y al resto de la HCD, tenga a bien colaborar, desde su sitial, para propiciar un acercamiento con nuestros asiduos navegantes, si al fin de cuentas Ud., también, es nuestro presidente; mientras dure su mandato Ud. es, definitivamente, el presidente de todos los canallas.

Dicen que las mejores promesas son esas que no hay que cumplir, es cierto, siempre es más fácil incurrir en la demagogia; por ello, como integrante de este magnífico grupo de jóvenes (no es mi caso, claro) centralistas entusiastas, le ofrezco un espacio en nuestra página en su calidad de presidente que podría llamarse: "Habla el Presidente", ¿por qué no?, y otro que diga: "El Presidente te Escucha", de todos modos, mal que les pese a algunos Ud. es nuestro presidente y punto. Ud. gana las elecciones porque nosotros lo votamos durante 32 años corridos, a la sazón yo lo he hecho muchas veces, razón por la cual no debo olvidarme, también, de todos quienes simpatizan abiertamente con su modo de gestionar, que son tan centralistas como cualquiera.

¿Qué le parece Escribano Vesco si Ud. y el resto de los miembros de la CD aprovechan este espacio de opinión en nuestra página?, ¿a quiénes temen o debemos temer?, ¿acaso Ud. no quiere el bien de Central tanto como nosotros, acaso no es tan canalla como yo mismo?.

No debo olvidar todo lo bueno que Ud. hizo por Central, no puedo ni debo olvidar la alegría que me produjo verlo alzar la copa de champagne frente a la Bolsa de Comercio, llevado en andas por los hinchas canallas, yo estuve allí, ésta no me la contaron; por eso y por mucho más, en lo personal, pretendo el bronce para Ud. escribano, al menos bautizar con su nombre una tribuna, si acaso Ud. pretende lo mismo pues entonces ya tenemos, desde el inicio, un punto de coincidencia, ¿no cree?, a veces coincidir con el otro no es tan difícil como aparenta. Pero, Ud. bien lo sabe, “la grandeza de los grandes” se fortalece con la autocrítica, pretendiendo ser leal con uno mismo. Es la mejor manera de crecer, que no es lo mismo que subir.

Estamos a punto de ser víctimas del escarnio público, ¿se imagina Sr. Presidente salir a la calle en junio del 2.003 recién descendidos?, con un éxodo inédito de jugadores (ninguno querrá quedarse a jugar en la B), y con la debacle institucional golpeándole las puertas de la presidencia. Por eso, creo, deberíamos estar tirando todos para un mismo lado, es decir: CONSENTIR AÚN EN EL DISENSO. Por un lado ayudar, entre todos, a la dirigencia pero, por el otro, permitir el surgimiento de listas opositoras, sin trampas ni mentiras, ni chicanas, ni patoterismo primitivo.

Estamos demasiado angustiados, supongo que a Ud., Escribano Vesco, le pasa lo mismo. Nuestro amado Central se parece mucho a nuestra amada Argentina, "teniendo todo no tiene nada". En los setenta, época de gloria centralista en todo sentido, yo mismo lo escuchaba en la radio y lo leía en las revistas especializadas, el periodismo porteño solía decir: "Central llegará a ser el Barça de Argentina, un club sobresaliente fuera de la Capital", y Ud., por aquellos tiempos, era el presidente, ¿lo recuerda?, ¿qué pasó en el camino Escribano?, ¿cuáles fueron los errores?, si en nada nos parecemos al Barça. Analicemos y corrijamos entre todos. En otras palabras, ¿por qué no escribe y publica sobre los misterios de ser presidente?, ¿qué espera, Señor Presidente, para editar su propio libro?, para conocerlo mejor, digo, ¿qué le parece entrenar algún discípulo, que esté dispuesto a la competencia entre talentos, para que lo suceda?.

Me resisto al insulto barato, no es mi deseo perder el tiempo en la crítica intrascendente, no quiero estar en contra de mi dirigencia, pero exijo que ella me dé explicaciones, constantemente, cumpliendo con su deber, con el mandato que le dio las urnas y no se aleje de mí cuando la necesito. Muchos  centralistas con más de cuarenta años, me pongo a la cabeza de la lista, no supimos o no quisimos involucrarnos políticamente nunca jamás, por temor o por comodidad o por falta de tiempo, no creo que por falta de talento, porque resulta mucho más fácil abrir la boca para criticar que tomar decisiones y llevar a cabo las acciones. Vaya si lo sé.

Cómo seremos de exitistas los argentinos que insultamos hoy a quien ayer defendimos, y viceversa. Nadie se hubiese atrevido a insultarlo a la hora de ganar todo lo que ganamos con Ud., o con cualquier otro claro está. Si Ud., o Boerio,  o Flynn o Rodríguez Araya no son en sí mismos ni buenos ni malos, son lo que deben ser. Pero, asimismo, tenga Ud. presente escribano: “destino pobre el de los dirigentes que no suelen escuchar la voz del pueblo”.

Sí al folclore canalla, sí a la mística, sí a la OCAL, sí a todas las palomas del mundo, sí a la mitología canalla como dicen todos los amados Negros Fontanarrosas, sí a los Olmedos, a los Ches, a los Fitos, a los Colos Vázquez, sí a los Grandes Lamas del orbe, en fin, sí a todos los inigualables canallas del mundo, especialmente a lo que están viviendo lejos del Gigante, sí a nosotros mismos, los integrantes del team, sí a nuestros fieles navegantes. Pero digamos también sí a Central más allá del aliento dominguero. Nadie parece estar tan en peligro de extinción como nuestro club. Es por ello Sr. Presidente Vesco, con el debido respeto que me merece, queda invitado a sumarse al debate, condiciones no le faltan, me consta. Sólo esperamos una respuesta valiente de su parte, y bien canalla, para no seguir jugando a las escondidas que tanto daño le hace a Central.

Si cree que exagero, perdone mi ignorancia.


“Buqui” Vatalaro

Vitalicio Nº 69.974

(Rosarino, tanguero y de Central)