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Tocando el Chelo con las manos
Y... si el trabajo es impecable
![]() Cuando
habla Don Ángel, todos aprendemos un poco más... |
Por Buqui Vatalaro
Da Gusto Escucharlo
- 16.06.2003
Continúa diciendo Don Ángel:
En este momento Central no tiene nada. Central sacó una
tanda de 4 o 5 jugadores que son para formar un equipo campeón. El Cata Díaz,
que hace dos años y medio jugaba en la 4º división, hoy no es más de Central,
hasta pagaron un préstamo para que pueda seguir jugando un poco más en Central;
Ferrari es otro jugadorazo, un gran marcador de punta; el Chelito ni hablar,
Figueroa un gran goleador y otro que mucha gente lo hostiga pero que juega
una barbaridad es Papa, que ya no es más jugador de Central porque ya lo vendieron
la semana pasada; Papa es un pibe que, por su temperamento, no soporta el
insulto. Porque al pobre pibe lo insultan de ida y de vuelta a todo lo largo
de las plateas.
Yo aseguro que, con estos cinco chicos, si lo aguantan
un par de años, están para armar un equipo campeón. Y si lo traen de vuelta
al Equi González y lo meten ahí en el medio, seguro que salimos campeones.
Y la gente se divertiría mucho, porque a la gente le gusta divertirse en la
cancha, no va a sufrir, porque ahora se va a sufrir. Central tiene que ser
una fiesta todos los domingos, una amargura de vez en cuando está bien, pero
de vez en cuando.
Central tiene los medios para lograrlo, estamos en una
zona privilegiada para hallar jugadores. Además, a mí, todavía, me siguen
hablando desde Tucumán, desde Salta y desde Jujuy para ir a ver nuevos jugadores
chicos para traer. Hay que recorrer todo el país también, pero acá están los
mejores. Se lo llevan de todos lados, las filiales de River y de Boca principalmente.
Yo he ido a buscar pibes a lugares insólitos, pasé por pueblitos en que apenas
pasa el tren, no se veían ni 4 casas juntas en los alrededores.
Me enteré, una vez, por ahí, que se probaron a 300 chicos,
y ¿quién fue a verlos?: Griffa el de Boca. Entonces se llevan a dos o tres
pibes, apenas dos o tres pibes, pero antes vieron a 300; están en todos lados.
He ido a Ledesma (Jujuy), y por todos lados me los encuentro a Griffa, o a
Delem cuando estaba en River. Para ver a los chicos hay que moverse, hay que
trabajar mucho.
Lo primero es ver el baby fútbol, el fútbol infantil,
hay que ver a los chiquititos, trabajar con los chiquititos, lleva tiempo
pero se va haciendo la escalera. Aprendí una cosa importante, lo que cuesta
incorporar a un jugador de 16 o 17 años. Por ejemplo, la novena siempre anda
mal, son pibes de 14 años y siempre están entre los últimos, entonces esa
división de 14 años, que no es buena, pasa a 8º y sigue siendo mala y después
pasa a 7º y también sigue siendo mala y después, al año siguiente, armamos
otra 9º mala y así sucesivamente. Entonces nos quedamos sin inferiores.
Un año le dije a Palma: me voy a poner a trabajar un poco
con los chiquitos, ayudando a sus técnicos. Comenzamos a agarrar a los chicos
de la 10º y hacer fútbol, entonces formamos un buen equipo que ahora es la
actual 8º que perdió la final, pero que es un gran equipo. Donde están Herrero,
Moisés, Ré, una barra de jugadores que juegan bien. Herrero me lo trae Saíta
desde La Banda (Santiago del Estero); La Banda, un pueblo lejano, que es una
tristeza, pero igual salen los jugadores.
Los trajimos cuando tenían 13 años, esos pibes empezaban a jugar en una cancha grande. Herrero jugaba de 8, iba bien para adelante pero, para atrás, nada, porque todavía no tenía fuerza para trajinar esa cancha grande. Por ahí fichan a un jugador que trajina, grandote, sí, que va y viene muy bien pero ¿con la bocha qué pasa?. Herrero pasaba a uno, a dos, a tres y claro después no podía regresar, no tenia más piernas. Yo decía déjenlo, cuando tenga más aguante se le va a achicar la cancha y va a aparecer en toda su magnitud. El otro seguirá corriendo pero este seguirá jugando.
Continuará...
“Buqui” Vatalaro