WebRing Canalla | | Acerca de este sitio

¿Que te pareció?

columnas@canalla.com

 

NOTAS ANTERIORES

 

¿Qué Nos Pasó a los Socios?

Central… ¿Es un Sentimiento?

Especie de un Individuo Solo

Hacerse Socio es la Clave

El directivo y la incomunicación

Heredero del Genio y la Magia

Arrastrando los Crespones...

Cuatro Cuerdas

Tocate un Tango Flaco

De profesion periodista

Les Juro que es Verdad

Mayor Productividad

Cambios Sustanciales

Las Barbas en Remojo

Una Labor Impecable

Cuatro Acciones Símiles

El Nuevo Directivo y los...

Capacitar al Dirigente

Sobrevivir... Siempre Sobrevivir

El Gran Simulador

Casi Fueron Subsede

Hacia el dirigente que queremos

La “Anemia” de los Dirigentes

El Dirigente Gerente

Cuando vuelven los cheques...

El Dirigente que Yo Quiero

Para Ser un Canalla

La Ilusión de un Viejo Socio

Detalles e impresiones...

Colados que nunca faltan...

Sauan les Habló a los Socios

A que ésta no la sabés...

Hijitus es un "Todo terreno"

La Emoción de un Padre

Da Gusto Escucharlo (VI)

Da Gusto Escucharlo (V)

En inferiores, no todo es...

Da Gusto Escucharlo (IV)

Harto ya de Estar Harto...

Da Gusto Escucharlo (III)

Da Gusto Escucharlo (II)

Da Gusto Escucharlo (I)

Si Pudieras Ver esas Caritas II

Si Pudieras Ver esas Caritas I

G. Perrone y G. Piñero (III)

G. Perrone y G. Piñero (II)

G. Perrone y G. Piñero (I)

Causa terror sólo pensarlo (II)

Causa terror sólo pensarlo I

Censo Nacional de Personas

Mamita Querida...

Para llegar a ser Un Gigante III

Para llegar a ser Un Gigante II

Para llegar a ser Un Gigante (I)

Había una Vez un Jugador...

Las Aguas me dan Más Miedo

Charlar de lo que nos gusta VI

Charlar de lo que nos gusta V

Charlar de lo que nos gusta IV

Charlar de lo que nos Gusta III

Charlar de lo que nos Gusta II

Charlar de lo que Más nos Gusta

Preanuncio de un estilo ganador

Aquellos Díaz Felices II

Aquellos Díaz Felices I

Olvidar la Historia es...

La Epopeya de Mayo

Yes my Lord... Yes my Captain!

Las Travesías de los Maestros

¿Liberación o Dependencia?

Elecciones en Central

La visión de un "Guerrero"

Si Vas Para Chile...

¡Fuego...Fuego!

El Socio También Existe

Formar y capacitar...

Más que jugadores...

Las Canalladas de un Chango

¡Vamos los Socios Todavía!

Con Milonga y Pasión

El Caballero de los Sueños...

La época de la cosecha

Otra lección de Timoteo

El Poeta te Bautizó... Mujer

La C. Deportiva bajo la lluvia

Arrastrando los Crespones de...

Tocando el Chelo con las manos

Y... si el trabajo es impecable

Cuando se Quiere se Puede

Hablarte de mi tristeza...

Mucho más que un 6º Grande V

Mucho más que un6º Grande IV

Mucho más que un 6 Grande III

Mucho más que un 6º Grande II

Mucho más que un 6º Grande

Le ponía un candado

Central, esa Gran Familia

Mi mejor pesadilla

Rosario es una Mina...

¿Te Queremos ver Campeón? 

Carta Abierta a un Escribano

Ximena no es humana

 

 

 

 

 

 

Por Buqui Vatalaro

Para Captar la Atención del Hincha

Saber escuchar es saber dirigir…

 

 

- 16.10.2003

“El Vita” tira una pared, mete un caño y entrando perfilado por derecha  la clava en el segundo palo marcando un gol de antología. Los hinchas estallan en un solo grito desaforado de miles de gargantas tribuneras. El dirigente, entonces, debe imitarlo, aprovechar la ocasión y hacer lo mismo que el Vita: “marcar un gol de antología”.

Lo que torna patológica a una institución, es el carácter extremo del sometimiento y el fracaso en reconocer el potencial de la institución más allá del fútbol profesional. Esto es: “vivir para y por el fútbol”; fracasa el fútbol y fracasa Central; luego se termina el mundo. Y esto, a mi juicio, no es así en absoluto. O no debería serlo.

Claro que Rosario es fútbol y mayoritariamente Central, nadie lo duda. Todos sabemos la importancia del fútbol profesional en nuestro club que fue y sigue siendo crisol de grandes pasiones domingueras y cuna de jugadores exquisitos con alma de campeón. Pero no todo en Central deberá ser sólo fútbol como algunos pretenden hacernos creer con argumentos poco sustentables y convincentes porque Central, si bien nació como un club de fútbol, al cabo de más de cien años mutó y ahora es una pasión colectiva, multitudinaria. Central es, a no dudarlo, un “fenómeno cultural” sin precedentes en la ciudad.

Central es una suma de pasiones, todas juntas, y de amores que conforman una estirpe centenaria, una intimidad  bien constituida que llamamos “La Familia Centralista”.

Los directivos lo saben; intentan llevarlo a la práctica poniendo énfasis en mejorar desde adentro hacia fuera; ellos conocen muy bien el problema de Central. No se pretende modelar un “perfil o paradigma de hincha-socio” para el “Tercer Milenio Canalla” si antes no se dignifica la función del dirigente y aseguramos la capacidad de dar respuestas a las demandas de todos los centralistas.

No será fácil, lo sé. Pero también sé que, con predisposición y coherencia en la toma de decisiones, Central saldrá del Mar Muerto donde fue hallado, recientemente, flotando a la deriva “sin rumbo y desesperado”.

Hay que captar la atención del hincha. El hincha “debe hacerse socio de Central”. Es la premisa inicial para desandar el camino del crecimiento y de la lealtad incondicional con el más grande. Presumo que nadie tiene dudas al respecto. En los últimos años, la dirigencia anterior no quiso hacerlo; tal vez no supo cómo lograrlo por no estar a la altura de las circunstancias o, quizás, por no entender a tiempo que “gobernar no es conducir un pequeño rebaño de ovejas”. Entonces nos quedamos casi sin socios, con un padrón flaco, impensado, incompatible con la grandeza y la gloria ancestral de este club que fue testigo de tres centurias.

Este recambio de dirigentes que se produjo -saludable por cierto- conforman, a mi juicio, un conjunto de personas con otra escala de valores. Pretenden concretar nuevas ideas, más modernas, diferentes, ambiciosas, que propendan al crecimiento institucional “pensando en Central como un todo y nunca como una parte”. Y, sumados a esa pretensión, nos encolumnamos quienes lo queremos bien.

Pero faltás vos canalla. Vos que todavía quedaste anclado en lo anterior, en lo viejo, en esa etapa triste que has vivido de tu Central querido viendo desde afuera cómo iba, poco a poco, desapareciendo. Quedaste apartado del club de tus amores, autoexcluido en la mayoría de los casos. Con razón o sin razón te has “escapado” de tu club. Es verdad, ya no importa tanto analizar los motivos de tu alejamiento. Lo que sí importa, y mucho, es analizar ahora los motivos que se imponen para tu regreso definitivo.

Central te necesita a vos tanto como vos a él. ¿Lo pensaste alguna vez canalla?. De ser así, ¿cuál fue tu respuesta?; mejor aún ¿cuál es ahora tu respuesta?. Central aguarda por tu llegada, espera ansioso que recapacites y tomes la sabia decisión de hacerte “su socio”. ¿Qué mejor socio que el propio Rosario Central podría uno escoger en esta vida?.

La calidad del universo de jóvenes a captar estará, sin dudas, condicionada por las características de la organización que los convoca, por lo que ella le ofrece, por lo que ella le demanda y también por la calidez con que ella los reciba.

Rosario Central y sus nuevos dirigentes están en posición de lograrlo. Falta únicamente que vos tomes la decisión y regreses a casa cuanto antes y como antes, hace muchos años ya, cuando éramos más de cincuenta mil.

No olvides que Central es, culturalmente, un “fenómeno social inimitable”. De todos y cada uno de nosotros, con distintas responsabilidades, dependerá su éxito o fracaso institucional y su perduración en el tiempo.

Sumarnos hoy, asociarnos, colaborar desinteresadamente con el club que decimos amar, constituyen los pilares fundamentales para encontrar la salida de las crisis habidas y por venir. La clave es saber escucharnos.

Entonces podremos cerrar los ojos para imaginar el futuro y comenzar a creer en las próximas generaciones de canallas… las del Cuarto Milenio.

Que así sea.


“Buqui” Vatalaro

Secretario de Cultura CARC

buqui@canalla.com