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Dr. Babbini: vengo a ofrecerle este homenaje...
- 18.05.2004
El Dr. Rafael J. Babbini, otrora presidente de Central en los años 1932/33, el 24 de mayo del corriente a las 11:15 horas será recordado bautizando una arteria de la ciudad con su ilustre nombre en un acto protocolar auspiciado por la Municipalidad de Rosario y aprobado por el Concejo Deliberante.
Se trata del Ex Pasaje Norte, ubicado paralelo a las calles Mitre y Sarmiento entre Gaboto y Amenábar que desemboca justo en frente del acceso principal al Policlínico Covadonga de nuestra ciudad.
Muchos rosarinos recordarán, seguramente, su notoria actuación profesional en las ciencias médicas y en la vida misma. Muy querido por todos y especialmente respetado por sus pacientes, el Dr. Babbini ha sabido ponerse de pie frente a la vida en beneficio del prójimo, de su ciudad y de nuestro amado Rosario Central.
Tuvo tiempo para llevar a cabo sus proyectos de una manera impecable, casi inmaculada. Como “la gente de antes”, dirían los nostálgicos. Un buen samaritano nunca debe ser olvidado y, menos aún, cuando de un canalla se trata. Tal es el caso de este prohombre.
En los albores del profesionalismo, allá por el ´31, el fútbol rosarino y de Central estaba debatiéndose entre el exitismo y las frustraciones; una historia repetida. La temporada de 1932 comenzó con serios enfrentamientos de la hinchada auriazul con los dirigentes centralistas debido a la magra campaña futbolística llegando, algunos socios, a cuestionar la veracidad de las cifras contenidas en el balance, tal como nos ocurrió recientemente.
Empero, las condiciones morales y la dignidad de aquellos directivos marcaron la diferencia en el proceder. Por eso, tras varios meses de polémica y sin que se comprueben irregularidades en el balance, el Presidente Flynn, desilusionado, molesto y agraviado, renunció a su cargo.
Sus compañeros, entre ellos el Dr. Babbini, intentaron vanamente convencerlo para que desista de su actitud. Quien tanto había hecho -y continuaría haciendo por Central- no soportó semejante injusticia. Se retiró del club con dignidad y asumió como presidente, de manera interina, el ya famosísimo neurocirujano Rafael J. Babbini quien, de inmediato, llamó a elecciones.
Se presentó una sola lista que confirmó al afamado médico rosarino como titular auriazul y, a los pocos días de asumir, una asamblea general extraordinaria de socios convocada al efecto, desagravia a Don Federico J. Flynn, designándolo socio honorario de la institución.
La campaña deportiva del primer equipo, en aquel campeonato del ´32, no fue para nada propicia. Sin embargo ese año, bajo la presidencia del Dr. Babbini, se incorporó a Rosario Central un jugador símbolo por entonces: el “Chueco” García, quien formó parte del equipo junto a Luis Indaco, nada menos.
Promediando el año y en su afán de hacer las cosas bien en beneficio de Rosario Central -como siempre ha sido su intención y su estilo de vida- el Dr. Babbini impulsó una importante idea en el plano institucional: “el cambio de la sede social del club”. El local de calle Catamarca 3568 -hoy el estadio cubierto- ya iba quedando chico para un club en permanente expansión por lo que, un grupo de entusiastas socios, apoyaron la idea de la Comisión Directiva y propiciaron el traslado al local de calle Corrientes 450, notoriamente más amplio.
Hubo, por ende, un extenso debate. Los socios de la zona del Cruce Alberdi se oponían tenazmente. Triunfaron los “renovadores” no sin antes tener que avalar, con sus propias firmas, 24 documentos de $ 500 cada uno para asegurar el pago de los mayores costos que demandaba el alquiler, mantenimiento e impuestos de la nueva sede social.
Mañana la última entrega.
“Buqui” Vatalaro
Secretario de Cultura C.A.R.C.