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![]() Hijitus
Gómez junto a los chicos de las inferiores en la Ciudad Deportiva |
Por Buqui Vatalaro
Alberto Gómez es un “Todo Terreno”
Hijitus, sin dudas, la tiene muy clara...
- 24.06.2003
Se estaba cerrando el telón. Una cortina oscura y pesada terminaba de apagar las últimas luces de un atardecer bellísimo en la Ciudad Deportiva. Los pibes estaban en las duchas, reponiéndose de otra jornada de trabajo intenso.
Alberto “Hijitus” Gómez, uno de los técnicos más antiguos en las divisiones inferiores de Rosario Central repasaba sin cesar, una y otra vez, las planillas que portaba y haciendo anotaciones, en lápiz, en cada una de ellas. Como ya era casi de noche, había escogido un estratégico lugarcito debajo de una farola cuya luz mortecina y ocre, alcanzaba para ver lo que escribía.
Esperé con paciencia que terminara; entonces me acerqué y le pedí que le hablara a los socios e hinchas canallas a través de nuestra página mágica. Accedió gustoso, con la misma delicadeza que siempre trató a la pelota y me dijo:
“Yo llegué a las inferiores de Central en el año ´92, es decir en diciembre del ´92 -reafirma- después de haber terminado, durante dos años, el curso de técnico. José Malleo, que era profesor de una de las materias, me trajo a mí, a Feito y a Marchano. En seguida, apenas llegué, me encontré a cargo de una de las cuartas divisiones de la Liga Rosarina. Me acuerdo haber dirigido jugadores como Diego Torres, Patricio Graf, Gerbaudo, Cardetti, Cipolatti y otros chicos que, al tiempito, jugaron en primera división”.
No sé si me parece, pero a Hijitus se le encienden los ojos cuando habla de su trabajo en las inferiores. Igual que cuando jugaba con la diez en la espalda, con esa cara de pibito travieso, la puso debajo de la suela, levantó la cabeza, me hizo un amague y continuó diciendo:
“Con el transcurso de los años fui alternando en la cuarta, quinta y sexta; pero siempre manejando dos divisiones. Estuve trabajando tres años en Cosecha donde pasé por las tres divisiones. Allí llegaron chicos como Matías Donnet -hoy en la primera de Boca- el Cata Díaz, Diego Erroz, Iván Moreno y Fabianesi y otros jugadores muy importantes también. Con Omar Palma, por ejemplo, comienzo a dirigir la octava división acá en la Ciudad Deportiva y, desde entonces quedé siempre aquí. Ahora, estar junto con Timoteo es un orgullo personal y un gusto que me estoy dando. Con el Aldo ni hablar, además de saber muchísimo, me une a él una relación familiar intensa y antigua”.
Yo sé que Alberto “Hijitus” Gómez lleva a cabo su trabajo con esmerado esfuerzo y cariño hacia la institución que lo vio nacer deportivamente en primera división, allá por el ´68 cuando debutó, siendo muy pibe y con dos golazos, en aquel recordado encuentro frente a Argentinos Juniors en La Paternal. Ante la pregunta: ¿qué mensaje podés enviarle a los centralistas a través de canalla.com?, la para de pecho, la mata con su zurda y mete el pelotazo al vacío:
“Quienes me conocen, los canallas más viejos, no necesitan precisiones sobre mi persona y la manera como encaro las tareas cotidianas; pero a los más jóvenes, que quizás no me conozcan, a ellos les digo que, el mejor mensaje que puedo darles refiere, únicamente, a mis enormes ganas de trabajar y producir por y para el Club Atlético Rosario Central. Como lo hice toda mi vida desde que comencé a jugar, desde muy chiquito, en las divisiones inferiores, aquí mismo en este predio. Central es una parte importante de mi vida y, si Central me contrató, confió y sigue confiando, es porque espera recibir lo mejor de mí ahora y siempre”.
Después de darle las gracias, partió raudamente rumbo a los vestuarios. Cruzó la pasarela con que se accede a ellos, con las carpetas debajo del brazo y al trotecito. Yo, al mirarlo, encendí sin querer la luz de la memoria y recordé aquellas tardes gloriosas cuando lo disfrutaba viéndolo gambetear a los rivales sobre el césped del pre Gigante.
Cuando me dio la espalda, al retirarse, pude ver el número diez, bien grande, de cuerina color blanco que todavía llevaba cosido al dorso, sobre la camiseta de piqué.
Al menos... me pareció verlo.
“Buqui” Vatalaro