¿Que te pareció?
NOTAS ANTERIORES
El directivo y la incomunicación
Sobrevivir... Siempre Sobrevivir
Hacia el dirigente que queremos
Si Pudieras Ver esas Caritas
Si Pudieras Ver esas Caritas
Causa terror sólo pensarlo (II)
Para llegar a ser Un Gigante III
Para llegar a ser Un Gigante II
Para llegar a ser Un Gigante (I)
Charlar de lo que nos gusta
Charlar de lo que nos gusta IV
Charlar de lo que nos Gusta
III
Charlar de lo que nos Gusta II
Charlar de lo que Más nos Gusta
Preanuncio de un estilo ganador
Yes my Lord... Yes my Captain!
La C. Deportiva bajo la lluvia
Arrastrando los Crespones de...
Tocando el Chelo con las manos
Y... si el trabajo es impecable
Por
Buqui Vatalaro
El Perfil del Hincha de Central
Condiciones para hacerse socio del más grande…
- 24.10.2003
Estimo más que apropiado este momento histórico en la vida del club para elaborar algunas reflexiones sobre el “Perfil del Hincha de Central” que, a mi juicio, difiere del “resto”.
El primer análisis que se me ocurre guarda relación con las condiciones que deben tener las personas para ser hinchas del más grande, sin especificar o distinguir, por supuesto, estratos sociales, económicos, políticos o culturales.
Por otro lado y en segundo término, expresaré mis ideas que muestran algunas de las condiciones que no deben tener dichas personas, sin pretender abundar en contenidos filosóficos ni enriquecedores conceptos porque no es mi intención hacerlo.
Somos coincidentes en advertir que, además de la transformación dirigencial, la mayor preocupación puesta hoy en la “cresta de la ola” por la actual Comisión Directiva, entre otras, se resume en lograr como objetivo primero -casi empecinado, pertinaz- un mejoramiento substancial de la captación en la atención de los hinchas para suscribirse, luego, como socios. Una especie de “selección del personal”, poniendo el acento en una eficiente administración para beneficio de todos.
Seguramente habrán de cometerse errores, contradicciones, aparecerán momentos con muchas dudas en materia de instrumentación de un nuevo plan para la transformación institucional iniciado el 3 de agosto pero creo, que en lo relacionado con la “necesidad de cambios”, en eso sí estamos todos seguros y de acuerdo. Igual que los dirigentes, Central necesita hinchas con “capacidad de respuesta”.
Los aspectos más sobresalientes son absolutamente coincidentes con el sentimiento canalla debiendo repensar, una y otra vez, nuestra historia más que centenaria. Creo además, que dichos aspectos son comunes a las necesidades de todos quienes tenemos la difícil tarea de mantener en lo más alto a éste, nuestro amado club.
De no implementarse urgentemente los cambios que se programen como parte de la política institucional toda intención será, en última instancia, una utopía, sólo un deseo más. Si ello ocurre entonces: ¿qué puede esperar Central de sus directivos?. Pero atención, junto con esta pregunta que hemos venido repitiendo hasta el hartazgo, me permito sumar otra, tal vez menos emblemática, pero altamente reflexiva: ¿qué pueden los hinchas ofrecerle a Central más allá del aliento tribunero?. Por supuesto que muy poco, solamente “más de lo mismo”. Eso no es suficiente, ya lo hemos comprobado y así estamos mal.
Pero si el hincha se hace socio la cosa cambia sustancialmente. Es otro el panorama y la visión de un futuro mejorado se torna mucha más luminosa. La participación de todos los centralistas unidos es la clave; es la llave que abrirá todas las puertas. Entre todos los canallas debemos descorrer las cortinas y dejar que entre la luz para salir definitivamente de este “cono de sombras”.
Por eso el hincha de Central, que es un sujeto con estabilidad de vínculos emocionales y, sobre todo, pasionales que lo distinguen de los demás, debe poseer una acendrada capacidad de análisis situacional, de reflexión y de contención a su vez.
El hincha de Central debe tornar más puros, todavía, sus sentimientos por el club, manifestándose con una sola acción decisiva y decisoria: haciéndose socio, sin dudas. Que pueda, a su vez, pensar en abstracto con poder de discriminación, juicio crítico conservado y pensamiento autónomo. Pero siempre participando en su condición de socio.
El hincha de Central conserva básicamente las emociones y los afectos a los que agrega impulsividad. Pero debe despojarse de toda agresividad y violencia -particularidad de los vándalos- para ser personas seguras, orgullosas de pertenecer al más grande y confiadas en sus propias potencialidades.
Los canallas, últimamente habituados a una aceitada capacidad de tolerancia a la frustración podemos estructurar, organizar nuestras defensas adecuadamente para que nos resulte más fácil adaptarnos a situaciones nuevas e inesperadas que nos permitan “aprender a crecer”.
Por último, el hincha de Central no debe reprimirse y quedar afuera, marginado de la vida institucional del club. El hincha de Central no debe parecer un timorato que le da la espalda a su club conformándose sólo con alentar los domingos. El hincha de Central no puede permitirse ser testigo presencial del espectáculo que significa el derrumbe de su club y conformarse con haber sacado platea preferencial para verlo sin siquiera poder participar para evitarlo.
¡No señor!
“Buqui” Vatalaro
Secretario de Cultura CARC