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El jueves pasado se inauguró la filial Hernán "Rifle" Castellano en Maciel |
Por Buqui Vatalaro
Maciel, a Tiro de Rifle (parte 2)
Hernán “Rifle” Castellano tiene su filial…
- 25.02.2004
Hernán, que es un “tipo extraordinario, un muchacho que merece todo el respeto y la admiración nuestra, no pudo salir de su asombro hasta pasadas algunas horas. Se lo notaba emocionado y sumamente agradecido por semejante gesto de cariño de todo un pueblo.
La mesa cabecera estaba destinada a los jugadores -que no cesaban de sacarse fotos y firmar autógrafos- sus familias y a las autoridades que representaban al club. Hasta el inefable Daniel Pedro “El Caballo” Killer y Gerardo Gozález posaron reiteradamente y firmaron autógrafos que les eran pedidos por “los más grandecitos”, aquellos que los vieron jugar.
Entre asado y vino transcurría la cena -dejo expresa constancia que los muchachos, celosos de su deber, bebieron agua mineral y gaseosas- que se interrumpía, imprevistamente, con estentóreos coros de voces tribuneras y música popular bien canalla propalada desde los altoparlantes instalados sobre un escenario.
Allí, sobre el escenario, el amigo José Sequeira -a la sazón primer presidente de la filial, impulsor y cofundador de la misma- se dirigió al público dando muestras de emoción y de algarabía por el momento que le tocaba vivir después de tanto esfuerzo y dedicación. Porque toda esta gente, que no pierde su tiempo en formular sólo quejas cotidianas sentada detrás de un teclado o en la mesa de los bares, que es gente que trabaja en silencio procurando aportar su “granito de arena” para el engrandecimiento de su Rosario Central, no merece otro calificativo que “canallas de corazón”.
Luego,
como era de esperar, el Rifle subió al escenario para hablarnos y transmitirnos
sus emociones. Su improvisado discurso, de enorme sencillez, muy emotivo y
de sentido reconocimiento, fue aplaudido calurosamente por todo el público
canalla. Entre otras consideraciones, dijo: “Es la primera vez que un
suplente tiene su propia filial, no sé si la merezco, sí sé
que soy canalla de alma y que siempre voy a defender esta camiseta y que vamos
a dar todo y hacer lo imposible, junto con mis compañeros aquí
presentes y los demás que están concentrados, para ganar la
Copa Libertadores de América”.
El Salón Parroquial ya no parecía un salón parroquial, parecía la tribuna de Regatas. Lágrimas, emociones, gritos, voces de aliento, todo parecía conjugarse en un solo grito: “Central Campeón”.
Hubo entrega de pergaminos recordatorios para el Rifle y, también, para los canallas más destacados de Maciel. Hasta hubo una señora que se animó a dar la formación de aquel Central del año ´40, cuando ella visitó por primera vez y siendo una niña, la vieja cancha de Arroyito: “Ricardo, Yebra y De Zorzi, Casalini, Rivero y Fogel, Vilariño, Funes, Bravo, Aguirre y Marracino”.
Luego, Carlos Casati dirigió la palabra en nombre de la CD y, en especial, en nombre del Presidente Scarabino, agradeciendo la deferencia del pueblo de Maciel y particularmente tanta devoción por la divisa canalla y por la trascendental decisión de fundar filiales por doquier.
A la medianoche -como emulando a La Cenicienta- los jugadores se retiraron del lugar para regresar a la concentración. “¡La última foto Rifle… el último autógrafo por favor!”, pedían algunos rezagados y el querido Rifle, dando muestras una vez más de su bonhomía y ese “don de gente linda” que tiene, accedía gustoso a los pedidos de sus fans.
Los jugadores ganaron la calle, subieron a los autos y partieron en medio de una algarabía y griterío impresionantes, típico de los corazones calientes por una divisa que no tiene fronteras.
Dejaron atrás a cientos de manos que se alzaban para saludarlos en su partida y el Rifle, generoso, extendió y agitó la suya como diciendo: “Gracias por todo y hasta pronto”.
“Buqui” Vatalaro