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Por
Buqui Vatalaro
Entre Renovadores y Leales Auriazules (II)
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- 26.11.2003
Ahora bien, pretender que los socios de Central apoyemos a quienes lo llevaron a la ruina y su creciente desprestigio me parece, al menos, un pedido imprudente. Ello sería como mantener un “statu quo” improcedente y peligroso que responde a la vieja estrategia de no innovar para que nada cambie. Así estamos.
Con el respeto que merecen los “renovadores y los leales auriazules” me permito decirles: en primer lugar dejar establecido que el socio de Central no es un idiota ni parece serlo a la luz del resultado de las últimas elecciones del 3 de agosto. Saludablemente el socio de Central ya tomó la decisión de levantar la cabeza, alzar la mirada para fisgonear y descubrir, al fin, la triste realidad de nuestro club.
No hay renovadores ni hay leales auriazules que de verdad se precien de tal en condiciones de sostener, hoy, argumentos contrarios a los intereses supremos del club. Ya nadie podrá manifestar, directa o indirectamente, argumentaciones válidas, sólidas, para que el socio-hincha del más grande quede nuevamente atrapado por palabras huecas o sentencias increíblemente vacías de contenido, impúdicamente propaladas por los mercaderes defensores de “enanos intereses” que responden a los bolsillos de algunos inescrupulosos anticentralistas.
Dio la impresión de que, entre algunos cipayos y malandrines, se fue consumiendo el tiempo de Central durante el último lustro. Los socios conocemos a fondo y detalladamente, la escala de valores, antecedentes y estilos de vida de todos y cada uno de los dirigentes; tanto aquellos que ya estuvieron como los que ahora tienen la indelegable y magnánima tarea de perdonar agravios y sacarnos de este “pozo ciego” donde, algunos perversos, han sumido a nuestro querido Central.
Para algunos, es el momento de llamarse a silencio. El silencio es salud; tan es así que será placentero para todos no escuchar por muchos años, y si es posible para siempre, las mismas voces de desaliento y, en especial, de parte de aquellos energúmenos que no supieron, no quisieron o no pudieron administrar bien a nuestra institución en los últimos años.
Continuará…
“Buqui” Vatalaro
Secretario de Cultura CARC