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Por
Buqui Vatalaro
El Nuevo Directivo y los Obstáculos a Vencer
El que no conoce no sabe, el que no sabe no puede, el que no puede improvisa, el que improvisa fracasa...
- 29.07.2003
Creo firmemente que el hombre es el eje transformador en toda institución. No obstante, no puedo dejar de señalar que cualquier proyecto innovador encuentra sus principales obstáculos también, en la disponibilidad material con la que cuenta para concretarse.
El papel de los recursos disponibles para llevar adelante una propuesta de trabajo, si bien es fundamental, no siempre se toma en cuenta en su planificación. Algo así sucedió en nuestro querido Rosario Central, donde fueron frecuentes y aún lo son, las experiencias mutiladas o abruptamente interrumpidas ante la emergencia de problemas de esta índole no previstos.
“Salgamos corriendo a malvender a los jugadores”, parece ser la única opción para generar recursos que, ni siquiera, terminan siendo genuinos. Sea porque el producto es hurtado, “desaparecido”, sea porque al producto se lo llevan los otros, ajenos al club y a los intereses de los socios.
Considero pertinente el señalamiento de que encontrar el camino entre el diseño y la gestación de una propuesta innovadora, dentro de Rosario Central, que contemple la multiplicidad de obstáculos ante los que se puede enfrentar, pero que pugne por mantener su sentido original de gloria infinita y de grandeza con el que fue fundado en 1889 habrá de ser, para el próximo presidente y su equipo de trabajo un reto, un desafío que deberá plantearse si es que pretende inscribirse en el campo del comienzo de la transformación definitiva del más grande.
Porque el más grande está en crisis terminal, enfermo, padeciendo, transitando su peor etapa institucional en más de una centuria y a punto de ser víctima de la estocada final.
La responsabilidad es de todos. Por eso mismo, el sábado 2 de agosto estaremos los canallas, con entusiasmo y con fervor inusitados, participando de la Asamblea pertinente. Templando el espíritu, esta vez con la razón más que con la pasión, nos aprontaremos a votar a conciencia plena, por un futuro mejor, llenando las urnas con las “papeletas de la esperanza”.
Como merece el Club Atlético Rosario Central.
Y todos nosotros.
“Buqui” Vatalaro