{justsoRegion}
    WebRing Canalla | | Acerca de este sitio

¿Que te pareció?

columnas@canalla.com

 

NOTAS ANTERIORES

 

Turismo Cultura (Parte I)
Perspectivas para el cambio
La revolución mental
Central y la vida misma

Premiar o sancionar

El camino mas corto hacia...

Para Captar la Atención del...

Con su permiso Doctor III

Con su permiso Doctor II

Con su permiso Doctor I

Centro Cultural

En Dos o en Diez

De la Palabra a la Acción

Maciel, a Tiro de Rifle (parte 2)

Maciel, a Tiro de Rifle (parte 1)

La Docta le dieron Vitamina III

La Docta le dieron Vitamina II

A La Docta le dieron Vitamina I

Críticos o Detractores

La Inmortalidad de la Pasión

Nada que Hacer

Asamblea de Socios.

Joven, Bonita y Canalla

Entre Renovadores y Leales III

Entre Renovadores y Leales II

Entre Renovadores y Leales I

Auto-Disciplina

La Filosofía del Dirigente

Madurando las Ideas

Cuando el Silencio es Salud

Las nuevas realidades

No Andar por Andar Andando

El Perfil del Hincha de Central

Señora de la Vida

Captar la Atención del Hincha

¿Qué Nos Pasó a los Socios?

Central. ¿Es un Sentimiento?

Especie de un Individuo Solo

Hacerse Socio es la Clave

El directivo y la incomunicación

Heredero del Genio y la Magia

Arrastrando los Crespones...

Cuatro Cuerdas

Tocate un Tango Flaco

De profesion periodista

Les Juro que es Verdad

Mayor Productividad

Cambios Sustanciales

Las Barbas en Remojo

Una Labor Impecable

Cuatro Acciones Símiles

El Nuevo Directivo y los...

Capacitar al Dirigente

Sobrevivir... Siempre Sobrevivir

El Gran Simulador

Casi Fueron Subsede

Hacia el dirigente que queremos

La "Anemia" de los Dirigentes

El Dirigente Gerente

Cuando vuelven los cheques...

El Dirigente que Yo Quiero

Para Ser un Canalla

La Ilusión de un Viejo Socio

Detalles e impresiones...

Colados que nunca faltan...

Sauan les Habló a los Socios

A que ésta no la sabés...

Hijitus es un "Todo terreno"

La Emoción de un Padre

Da Gusto Escucharlo (VI)

Da Gusto Escucharlo (V)

En inferiores, no todo es...

Da Gusto Escucharlo (IV)

Harto ya de Estar Harto...

Da Gusto Escucharlo (III)

Da Gusto Escucharlo (II)

Da Gusto Escucharlo (I)

Si Pudieras Ver esas Caritas II

Si Pudieras Ver esas Caritas I

G. Perrone y G. Piñero (III)

G. Perrone y G. Piñero (II)

G. Perrone y G. Piñero (I)

Causa terror sólo pensarlo (II)

Causa terror sólo pensarlo I

Censo Nacional de Personas

Mamita Querida...

Para llegar a ser Un Gigante III

Para llegar a ser Un Gigante II

Para llegar a ser Un Gigante (I)

Había una Vez un Jugador...

Las Aguas me dan Más Miedo

Charlar de lo que nos gusta VI

Charlar de lo que nos gusta V

Charlar de lo que nos gusta IV

Charlar de lo que nos Gusta III

Charlar de lo que nos Gusta II

Charlar de lo que Más nos Gusta

Preanuncio de un estilo ganador

Aquellos Díaz Felices II

Aquellos Díaz Felices I

Olvidar la Historia es...

La Epopeya de Mayo

Yes my Lord... Yes my Captain!

Las Travesías de los Maestros

¿Liberación o Dependencia?

Elecciones en Central

La visión de un "Guerrero"

Si Vas Para Chile...

¡Fuego...Fuego!

El Socio También Existe

Formar y capacitar...

Más que jugadores...

Las Canalladas de un Chango

¡Vamos los Socios Todavía!

Con Milonga y Pasión

El Caballero de los Sueños...

La época de la cosecha

Otra lección de Timoteo

El Poeta te Bautizó... Mujer

La C. Deportiva bajo la lluvia

Arrastrando los Crespones de...

Tocando el Chelo con las manos

Y... si el trabajo es impecable

Cuando se Quiere se Puede

Hablarte de mi tristeza...

Mucho más que un 6º Grande V

Mucho más que un6º Grande IV

Mucho más que un 6 Grande III

Mucho más que un 6º Grande II

Mucho más que un 6º Grande

Le ponía un candado

Central, esa Gran Familia

Mi mejor pesadilla

Rosario es una Mina...

¿Te Queremos ver Campeón? 

Carta Abierta a un Escribano

Ximena no es humana

 

 

 

 

 

 

Por Buqui Vatalaro

Turismo Cultural
(segunda entrega)





- 29.07.2005

Sabido es que Cafayate se distingue por su sol, sus días claros, su hermoso cielo de color turquesa y que conforman un clima benigno, adecuado, para el cultivo de la vid y en particular el cultivo de su cepa torrontés, bien argentina, que ha ganado ya varios premios internacionales compitiendo con otras variedades de excelentes vinos producidos en distantes regiones del mundo.

Está dicho, hay que programarse un viajecito; claro que a la mayoría de los canallas nos gusta degustar un buen vinito con amigos, al menos lo presumo, pero ese no es el motivo principal para llegarse hasta allá, sí como complemento de lo esencial. Y, lo esencial, no siempre es invisible a los ojos como me ocurrió en Cafayate.

Era el mediodía del 20 de julio, coincidentemente “El Día del Amigo”, cuando buscábamos un lugar para almorzar en Cafayate. El sol y el clima seco y fresco (con perdón de la palabra) había despertado nuestro apetito. Los aromas a tamales, humitas, locros y empanadas salteñas provocaban aún más nuestros deseos. El aluvión de turistas hacía casi imposible conseguir una mesa libre hasta que, por fin, ingresamos a “La Carreta de Don Olegario”, un restaurante típico salteño que ofrecía sus mejores manjares a los visitantes.

Vestido con bombacha bataraza, faja, chaleco y sombrero de ala ancha al tono y mi campera polar gris con el escudo de Central sobre el corazón, ingresé al lugar presto a tomar una silla para acomodarme cuando, de repente, uno de los mozos se me acerca y me dice: “¿usted es de “Yosario” Central?

Hasta ahí, y como ocurrió muchas veces en otras latitudes en las que nunca faltan los hinchas de Central, me pareció normal y hasta obvio que un joven oriundo de Cafayate sea hincha de Central. Saqué pecho y lo felicité como corresponde a todo buen canalla.

Me senté a la mesa y, mientras intentaba casi infructuosamente leer la carta con el detalle de los menús -me había olvidado los anteojos para mirar de cerca- observo que otro de los mozos del lugar lucía un llavero con el escudo de Central, el anterior escudo con la letra “C” y los laureles.

“¡A la merde! -me dije- ya son dos en el mismo sitio y acá en Cafayate, tan lejos de Rosario”. Lo llamé casi de inmediato, ya no para hacerle el pedido sino para preguntarle por el llaverito de Central, claro está. No digo que se me había pasado el apetito, pero almorzar ya no era el objetivo principal de mi estancia en el restaurante.

Juro que hasta allí no había probado ni un solo trago de vino que podría hacer suponer un estado exultante de beodez. Y continuó diciéndome:


"Buqui" Vatalaro

Secretario de Cultura C.A.R.C.

buqui@canalla.com