
Por Guillermo Fechenbach
Los errores pueden y deben servir mucho
- 16.03.2005
Cuando se está en presencia de un plantel tan juvenil acostumbrando a conseguir buenos rendimientos y a codearse con el éxito, los malos resultados suelen doler el doble y tener efectos muy importantes a corto plazo. Pueden ser buenos, en caso de que el cuerpo técnico y los jugadores puedan corregir los errores a tiempo, o malos si el camino que se toma no es el adecuado.
Hay que decir, primero que nada, que el resultado obtenido ante Lanús puede tener diversas lecturas. La primera, teniendo en cuenta la condición de local y que se resignó momentáneamente la cima del torneo, es que el punto sirve de poco. La segunda, mucho más optimista quizás, se realiza teniendo en cuenta las circunstancias del partido y el desempeño de Central, que seguramente llevan a que el empate nos cierre mucho más.
Yo particularmente me identifico más con la segunda posibilidad. No sólo por que aún falta mucho para la finalización del campeonato, sino por que también es positivo no perder cuando el equipo comete tantos errores colectivos e individuales como en el partido ante el Granate. Y si de errores hablamos, creo que el equipo debe aprender hoy más que nunca de sus equivocaciones. Me pareció saludable enterarme de que el cuerpo técnico mantuvo una extensa charla con los chicos en su vuelta a los entrenamientos, ya que en este momento tienen que entender más que nunca que de las caídas se aprende y que a base de errores propios es como todo ser humano evoluciona.
Así como cada uno de los hinchas no perdimos la confianza en el equipo luego del empate, tampoco lo habríamos hecho si Fabbiani embocaba el tiro del final o si los chicos no tenían el coraje suficiente para revertir el 2-1 adverso. Espero de corazón que esta igualdad no sea más que una inyección anímica para los chicos, que el cuerpo técnico le transmita la seguridad y tranquilidad que los años de fútbol les han dado y que ante San Lorenzo veamos al Central que todos queremos. Tener un partido malo no es la muerte de nadie, empatar muchísimo menos, por eso es que más que nunca Central tiene que estar entero y aprovecharse del mal momento de los Cuervos, quienes realmente están hundidos y para el cachetazo.
Guillermo Fechenbach
guille@canalla.com