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Notas anteriores:

 

Viernes 18: Hay espectaculo

No aclaren que oscurece

Balance 2004

Que no se repita la historia

Ser Socios: la única opción

Participar para avanzar

Con el sello de Don Ángel...

Volvamos a nuestra esencia

No es para enloquecer

¡Gracias Oveja!

¿El principio de un cambio?

Empezar de cero

El pequeño misionero

¿Cuándo aprenderán?

Sensaciones encontradas

Central es de los hinchas

Se necesita Autocrítica

La Auriazul les sienta bien

Gracias a Papá

Cambio Puntos por Estabilidad

El Balance del 2003 da positivo

El comienzo de un largo camino

Nunca es triste la verdad

Ganas sobran

Los clásicos no se merecen

La diferencia, en el sentimiento

Ahora o nunca

Que paguen los culpables

Prevenir: esa es la cuestión

Ecos de una noche violenta

Un momento difícil

Que vuelva la fiesta

¡Bronca! Esa es la palabra

Decisión final

¿Qué es poco, qué es mucho?

Situación dubitativa

DE-FInitivamente los mejores

Misión Cumplida

Somos Grandes

Soñar no cuesta nada

Folclore sin violencia

Corazones Calientes

Gracias por el sentimiento

Basta de insinuar

Gracias Lucho

¿Para cuándo los socios?

Levántate y anda

El dueño de la ciudad

Esto es Central

 

Por Ileana Di Vanni

Uruguayo y Canalla

 

 

 

- 01.04.2005

 

Esta historia comienza en el año 92 cuando descubro en la revista “Super fútbol” una carta de lectores donde decía: “soy uruguayo, fana de Peñarol y amo al canalla. Mi sueño es conocer Arroyito”; sin dudarlo un instante respondí esa carta y enseguida recibí la respuesta de Marcelo (ese es su nombre) luego de varias cartas llegó mi invitación para que conociera el Gigante, así fue que sacamos cuentas y Marcelo llegó un sábado del 93 a las 4 a.m. a Rosario y al medio día ya estaba en Arroyito llevándose recuerdos y ese domingo se jugaba el partido frente a los pechos, se suspendió por lluvia y se jugó el miércoles lo que iba a ser un viaje de dos días terminó siendo de una semana. El partido fue un 0 a 0 aburrido pero el “Turista” (así nos decimos cariñosamente) no solo cumplió el sueño de conocer el Gigante sino que conoció al plantel llevándose fotos con cada uno de ellos, además de todo tipo de souvenirs auriazules.

Al día de hoy nuestra amistad continúa, ya pasaron más de 10 años, se agrandó la familia (sumamos novias/os de cada uno, sobrinos, etc) y cada vez somos más los que nos juntamos y disfrutamos de esta hermosa amistad. Por supuesto que su amor por Central sigue intacto como el primer día que dicho sea de paso le nació después de un amistoso de los pingüinos frente a Peñarol, el odio que le provocaba esta gente le llevo a buscar su rival y comenzar su amor por los Canallas. Ya vino a ver varios partidos entre ellos un Central- Boca y también concurrió a ver a su querido Peñarol con nuestra auriazul, como un partido por la Libertadores en cancha de Independiente donde hizo enfurecer a la platea amarga o también en la Bombonera.

Cada vez que Central juega un partido importante en mi teléfono suena la voz de Marcelo para saber el resultado o para alentar en alguna derrota.

Y yo ya tengo mi corazón con Peñarol más allá que la historia nos una con Nacional, pero si un día van a Uruguay van a ver que Central tiene más del Manya que del Bolso, el aurinegro es pueblo, es orgullo, es ver camisetas en todos lados, Nacional es el frío de Montevideo.

Quería compartir esta historia con todos porque Central tiene estas cosas, no sólo te llena de alegría cada domingo que aparece en cualquier cancha del planeta, sino que permite compartir esta locura con otras personas más allá de los kilómetros, a mi me hizo conocer unas personas maravillosas que estén donde estén nunca voy a olvidar.


Ileana Di Vanni

ileana@canalla.com