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Notas anteriores:

 

Balance 2004

Que no se repita la historia

Ser Socios: la única opción

Participar para avanzar

Con el sello de Don Ángel...

Volvamos a nuestra esencia

No es para enloquecer

¡Gracias Oveja!

¿El principio de un cambio?

Empezar de cero

El pequeño misionero

¿Cuándo aprenderán?

Sensaciones encontradas

Central es de los hinchas

Se necesita Autocrítica

La Auriazul les sienta bien

Gracias a Papá

Cambio Puntos por Estabilidad

El Balance del 2003 da positivo

El comienzo de un largo camino

Nunca es triste la verdad

Ganas sobran

Los clásicos no se merecen

La diferencia, en el sentimiento

Ahora o nunca

Que paguen los culpables

Prevenir: esa es la cuestión

Ecos de una noche violenta

Un momento difícil

Que vuelva la fiesta

¡Bronca! Esa es la palabra

Decisión final

¿Qué es poco, qué es mucho?

Situación dubitativa

DE–FInitivamente los mejores

Misión Cumplida

Somos Grandes

Soñar no cuesta nada

Folclore sin violencia

Corazones Calientes

Gracias por el sentimiento

Basta de insinuar

Gracias Lucho

¿Para cuándo los socios?

Levántate y anda

El dueño de la ciudad

Esto es Central

 

Por Ileana Di Vanni

No aclaren que oscurece

 

 

- 15.01.2005


“Que los pechitos dejen de querer mostrar lo que no son”

Que triste la vida de esta gente del Parque, hace un mes que quieren demostrar y se quieren convencer que son grandes, pero no muchachos no se esmeren porque GRANDE se nace. Ser grandes va más allá de campeonatos y absurdas convocatorias; nadie es rey si su familia no es de la nobleza y esto es igual, se lleva en la sangre.

Acá va una suma de todas (o algunas) de sus payasadas: si nos remontamos en el tiempo vamos a ver que mientras intentaban desmerecer nuestra palomita qnos quisieron imitar y ni el propio autor del gol quiso asistir al festejo (cuando nuestro prócer lo hace desde hace 33 años); sus jugadores abandonan y ellos inventan otro tipo de abandonos para adjudicarnos a nosotros y ni que hablar de las roturas de carnet. Ya más cerca “festejaron” un campeonato con 2 bombas y 3 bengalas y cuando se les dice esto argumentan: “estábamos en el Obelisco, viajamos todos a Buenos Aires” si esto es verdad quiere decir que no son que 20.000 hinchas, organizan una caravana playera y son 60 el diario tuvo que acercar la foto para que parezcan más ni comparación con la nuestra en Gessell y por último anuncian una caravana al Monumento para 20.000 personas y asisten 4.000, un logro comparado con el festejo del `92 que eran 2.000 frente a Olimpia de Paraguay.

Ser grandes es seguirlo al equipo a todos lados, llevar 20.000 a Buenos Aires en un partido mas del campeonato, es llenar el Gigante después de perder 4 a 0 y dar la vuelta la historia, es juntarnos 30.000 personas a festejar nuestro cumpleaños porque sí. Ser grandes es tener la enfermedad que nosotros llevamos en la sangre.

Pechitos no quieran demostrar lo que no son porque lo que terminan es un vez más dando lástima y demostrando que son la vergüenza de la ciudad.

 


Ileana Di Vanni

ileana@canalla.com