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Por Lisandro Cristiá
Excelente síntesis de la podredumbre del fútbol
- 17.03.2005
La disputa por los seis juveniles canallas que terminaron en River es quizás una de las historias más complejas en el saqueo al que fue sometido el club en los últimos años.
Reflejando además, de manera muy completa, la oscuridad que sigue rodeando la vida del fútbol argentino, sus clubes, sus dirigentes y los empresarios relacionados.
La historia comienza con la decisión de la anterior Comisión Directiva de firmar la venta de estos 6 juveniles al empresario Daniel Grinbank en una suma cercana al millón y medio de dólares.
Con este dinero, en año electoral, la CD anterior trajo a préstamo a Mariano Messera y a Petaco Carbonari, y cancelaba una deuda con un banco.
A cambio, esta vez sin ningún tipo de eufemismos, hipotecaba el futuro del club.
El primer problema es que este tipo de operaciones no están permitidas. Pero tampoco taxativamente prohibidas.
Entonces este vacío legal permitió que nuestros ex – dirigentes hicieran numerosas ventas, parciales y totales, de derechos económicos aunque manteniendo los jugadores (y sus derechos federativos) en el club.
Recién ahora este vacío legal está empezando a llenarse, a partir de la jurisprudencia que están comenzando a sentar los jueces en diversos concursos preventivos de instituciones deportivas.
Daniel Grinbank es un exitoso empresario musical que hace unos años decidió, sin mucho éxito, incursionar en el negocio del fútbol.
Poco tiempo después comprobó que es más complejo (y más turbio) de lo que pensaba; y acaba de declarar que se va retirar del mismo.
Por si fuera poco agregó que el empresariado que participa en él “es nefasto”, que “no hay leyes que lo contengan” y que hay muchos que “hacen atrocidades”.
El pobre de Grinbank se enteró un poco tarde, ignorancia que le acaba de costar 240.000 dólares para no perder un acuerdo de 1,5 millones.
Por otra parte está el accionar de nuestra actual dirigencia.
Está muy bien que defiendan los derechos del club e incluso que aprovechen los vacíos legales que encuentren los abogados para tratar de rescatar lo que la anterior CD saqueó.
Pero lo preocupante es que no sean claros en su accionar y que mientan.
Es grave verlo mentir a nuestro presidente, por más que después lo justifique diciendo que lo hizo “para defender al club” y para “sacar un mayor rédito a la operación”.
Si puso la misma cara cuando aseguró otras cosas, entonces ¿cuántas otras veces nos habrá mentido también “para defender al club” o con otros fines?
Ahora bien, a la vista de los acontecimientos, ¿es creíble este argumento para justificar que mintió cuando le preguntaron si había recibido dinero para destrabar el conflicto?
La duda queda sembrada.
Uno no sabe si es realmente como dice el presidente, para hacerle ganar más dinero a Central.
Si de acuerdo a lo que dicen Scarabino y Estévez, los chicos de todas formas se iban a ir, ¿porqué Grinbank nos regala 240.000 dólares?
Evidentemente si Grinbank pagó es porque había defensa posible. Y si la había, no era mejor sostenerla? O los 240.000 motivos torcieron su voluntad?
Por otra parte, ¿este tipo de acuerdos extrajudiciales, son válidos en el marco de la convocatoria de acreedores?
Porque con bastante razón algún acreedor podrá reclamar que se permitió la partida de 6 grandes promesas, cuya estimación de valor futuro largamente supera los 200.000 dólares (vale recordar que los 40.000 restantes van a parar a los ávidos bolsillos de los abogados por sus fabulosas gestiones).
¿Es válido que Scarabino cambie los derechos económicos (o lo que quedaba de ellos) por unos pocos dólares que encima él mismo declara haberlos usado para “pagar sueldos”? Cualquier acreedor podrá reclamar que por lo menos no los use para gastos operativos sino para cancelar sus deudas…
Así que quién sabe las derivaciones de esta decisión. Por lo pronto ya hay presentaciones en la Justicia en este sentido.
Hasta ahora ya tenemos 5 protagonistas que contribuyen a la oscuridad y complejidad del caso: Ex – dirigentes, grupo empresario, dirigentes actuales, abogados (que a río revuelto, ganancia de pescadores) y la Justicia (donde ya se sabe que hay corrupción).
Pero por si todo esto fuera poco, hay uno más: el cuarto poder, la prensa.
Todos sabemos el particular perfil que tienen los medios en nuestra ciudad. Que los pocos actores fuertes aprovechan (o abusan) de su posición monopólica.
Y que diversos empresarios de la región han descubierto desde hace unos años que es un excelente negocio tener participación en los medios ya que de esta manera logran manejar en gran medida la opinión pública. Y con ella, la posibilidad de hacer negocios fuera de la ley.
El negocio del fútbol, uno de los mejores lugares para lavar dinero, no iba a quedar afuera. Así que desde hace algunos años, directores de importantes medios comenzaron a “invertir” en el negocio del fútbol.
También sabemos que el director de La Capital, Orlando Vignatti, es uno de los principales acreedores del club. Que tenía una fluída y buena relación con la anterior CD. Pero no así con la actual (siendo uno de los motivos justamente haber hecho todo lo posible para que no se produzca el recambio dirigencial, cosa que Scarabino como buen siciliano, no perdona).
Es obvio hasta el hartazgo la manipulación de información por parte de este diario en cuestiones relacionadas a los clubes rosarinos.
En la otra vereda se han llevado a cabo decenas de operaciones igual o más turbias, sin ser reportadas en el diario.
Y en la misma vereda, pero con la anterior “amiga” CD, tampoco.
Por este motivo, cuando aparecen operaciones de prensa como la de los juveniles canallas (9 notas en sólo 1 semana) hay que rápidamente pensar qué es lo que la motiva.
El lunes a la noche, finalizando la cena del lanzamiento del programa “Canalla de Favores”, ante más de 100 personas Carlos Del Frade denunció el motivo: Orlando Vignatti, disconforme por el resultado de la reciente decisión de la jueza Giorgetti al no convalidar sus créditos insinuados, decidió salir a la carga.
Vignatti sabe que este tipo de “affaires” le ocasionan un costo político a Scarabino.
Ya que también cuenta a su favor con la ligera torpeza de nuestro presidente, quien generalmente no muestra demasiada lucidez en este tipo de duelos y a los pocos días acaba metiendo la pata.
En defensa de nuestro presidente hay que decir que la batalla es desigual. Vignatti es un experto en estas lides y Scarabino hace lo que puede.
Así que Vignatti & cía utilizan a fondo esta herramienta para ejercer presión en una posible negociación extra judicial que podría darse en los próximos meses.
“¿Quéres que no te pegue más en el diario? Entonces pagá.”
“¿Querés que me haga el distraído ante tus futuros errores y/o chanchullos? OK, pero te va a costar X dólares al año”.
Palabras más, palabras menos, creo que esta es la decodificación del mensaje.
Tambien nos encontramos con: ex – dirigentes defendiéndose penalmente, actuales dirigentes tomando revancha y, ojalá, tratando de sacar al club adelante, ex empresarios tratando de cobrar, empresarios actuales que invierten temeraria pero rentablemente, jueces en lo civil y en lo penal tratando de salir indemnes de este baile mediático que prefieren no jugar, abogados que cuanto más problemas haya, más ganan, contadores que hacen peritajes y suman honorarios, AFIP que quiere recaudar, medios de comunicación controlados por empresarios involucrados, Grondona y AFA que necesitan que haya el menor alboroto posible, presiones políticas de la índole más diversa.
Y en el medio de esta maraña, el pobre Central.
La débil institución que capitaliza los numerosos recursos que genera la pasión de sus hinchas.
Y de la que todos se aprovechan para obtener beneficios personales.
La defensa más legítima que le queda a Central es nuestra atención y participación activa.
Estuvo y sigue estando en cada uno de nosotros, no lo olvidemos.
Lisandro Cristiá