¿Que te pareció?
NOTAS ANTERIORES
Una posibilidad que se frustró
Olé: te faltó darle el chamigo
¿Hubo sobreventa en el clásico?
Por
Marco Farina
Criticar sin exabruptos, defender sin ser necio
- 01.10.2003
Evidentemente la temporada anterior, en la que los canallas penamos con la calculadora, ha calado muy hondo en el sentimiento de muchos hinchas de Central. Seguramente que bajo ningún concepto queremos volver a pasar por una situación así y es lógico que Miguel Ángel Russo reciba el agradecimiento de la gente por haber comandado con éxito al equipo en esa dura situación, pero de ninguna manera lo transforma en una figura sobre la que no se pueda hacer ninguna crítica, como afirman algunos colegas columnistas de Canalla.com.
Miguel Ángel Russo cumplió de manera excelente con la misión que se le encomendó en su llegada a Rosario Central. El equipo terminó la temporada casi sin sufrimiento, desplegando un juego efectivo y como si fuera poco, clasificado a dos torneos internacionales. Pero por suerte la lucha por la permanencia es cosa del pasado y la nueva realidad de Central indica que deberá hacer todos los esfuerzos posibles para ser protagonista en un torneo que a priori se presenta como de transición.
Lamentablemente esto no sucedió en Córdoba y Central salió a jugar el segundo tiempo pensando en chiquito, cuando claramente era superior a Talleres, tanto desde los papeles previos como por el trámite de la primera parte. El fútbol suele, por lo general, castigar al que renuncia a ser protagonista; exactamente lo que le sucedió a Central en la tarde del domingo. Y pido que no se confunda esto con la defensa del lirismo futbolístico de algunos ex–entrenadores del club que fracasaron estrepitosamente.
Si bien perder dos puntos sobre la hora es doloroso -más si se suman a los otros dos que se escaparon de la misma forma ante Racing- creo que la situación no amerita más que un replanteo de parte del cuerpo técnico acerca de la actitud del equipo a la hora de mantener una ventaja. De ninguna forma son comprensibles algunos exabruptos que se han podido leer en las opiniones, tanto desde los que critican al entrenador como de quienes rechazan de plano cualquier tipo de objeción sobre Russo. Es una barbaridad plantear que el DT pueda hacer mal su trabajo para perjudicar a la comisión directiva, pero no son menos erróneos algunos de los argumentos de los fundamentalistas defensores de Miguel Ángel Russo para pretender imponer al técnico como una figura impoluta, parecida a la de aquellos fallecidos a los que se recuerda sólo por sus buenas acciones.
Intentar defender a Russo por sus logros como jugador es completamente desatinado, sobre todo cuando muchos discuten a Bauza. Creo no hace falta que aclare los logros del Patón, ni que fueron vistiendo la camiseta de Central y no la de otro equipo…
Tampoco se puede apelar a buscar los éxitos como entrenador de Miguel Ángel Russo porque se limitan a dos ascensos en Lanús y uno en Estudiantes, demasiado poco como para afirmar sin que se nos mueva un pelo que “venga quien venga nunca va a obtener los logros del actual técnico”. Si acaso el logro inigualable es salvar del descenso a Central que alguien me avise, porque durante toda mi vida he creído ser hincha de un equipo grande al que su propia historia lo obliga a pensar en ser protagonista.
Si en cambio nos basamos en que fue el técnico del Abandono, Menotti fue el técnico que ganó en el chiquero después de 22 años y el agradecimiento le duró 9 partidos. Y es totalmente comprensible porque la profesión de director técnico es un lugar en donde se rinde examen todos los domingos. Nadie, a menos que se trate de auténticos próceres canallas como Zof o Timoteo, está exento de ser criticado por los hinchas.
Por eso pido desde este humilde lugar, un poco de cautela. No podemos decir con absoluta liviandad que nuestro DT es un quintacolumna que actúa dentro de la cancha en contra de sus empleadores, pero tampoco podemos realizar una defensa contra viento y marea, llegando a tildar de pechofríos a los críticos, sólo porque cumplió con su tarea de sacar a Central de la zona del descenso o porque ganó el clásico del 23 de noviembre del 97.
Si Russo se equivocó en el planteo del segundo tiempo frente a Talleres, los hinchas tienen derecho a manifestar su disconformidad, o a defenderlo si creen que hizo lo correcto. Pero sobre todo pido que nos tratemos con respeto entre nosotros los hinchas, porque cada canalla es mucho más valioso para Central que el técnico de turno.
Marco Farina