Por
Marco Farina
Una vez más junto al nuestro
- 05.10.2002
“Al equipo lo sigo en las buenas y en las malas”...
Es una frase tan vieja y gastada como el fútbol mismo. Un cliché de toda tribuna que se precie.
Lo cierto es que son muy pocos los que resignan cosas de su vida cotidiana para seguir a un equipo que marcha alicaído en el campeonato. Una mínima porción de los que domingo tras domingo cantan canciones con ritmos varios conteniendo esta idea de acompañar al equipo de sus amores sin que intervenga otro factor que la pasión misma, llevan a la práctica este enunciado tan común de las canchas argentinas.
La gran mayoría necesita una motivación extra: Un equipo goleador, puntero y que despierta la ilusión de los fanáticos es la más común (Sin ir más lejos los canallas hemos movilizado multitudes en lo que va de este torneo por esta misma razón)
Otra motivación puede ser el retorno de una figura al equipo, o del equipo mismo, como sucedió en el año 99 cuando más de 10.000 hinchas de Racing se llegaron hasta el Gigante a acompañar a su equipo luego de que volviera a ser habilitado para disputar los torneos de AFA en medio de la tan polémica quiebra de la entidad de Avellaneda.
Remontémonos a la situación que vive Central en estos momentos: El sábado por la noche escuché a muchos canallas manifestar que a el equipo no responde al empuje que la gente le brinda desde las tribunas, que el equipo no motiva ni justifica los esfuerzos que hace la gente para acompañarlo.
A todos los canallas, desde esta humilde columna les digo que estamos en un momento en el que no se debe buscar la motivación en las actuaciones del equipo. La lucha por la permanencia en Primera División es algo demasiado importante y urgente. Tan urgente que es ahí en donde debemos encontrar la motivación y el impulso para acompañar a nuestro querido Rosario Central en este largo camino iniciado hace 11 partidos.
Esa misma desesperación que llevó a muchos de mis compañeros canallas a insultar, e incluso abuchear, a pibes que no son para nada responsables del presente que atravesamos, es la que debemos capitalizar para que el próximo domingo en la cancha de Lanús nuevamente estemos masivamente al lado del equipo transmitiendo la energía necesaria para que aquellos que nos representan dentro de la cancha sientan que todos los canallas estamos encolumnados tras un objetivo tan importante como la lucha por la punta.
Digamos presente una vez más, a pesar del bajón de las últimas fechas, a pesar de nuestros problemas personales y demostrando que el “... y en las malas mucho más” para los canallas no es sólo un simple cantito.