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Por Marco Farina

El derecho de soñar

 

 

 

 

 

- 08.11.2003

Desde hace algunos partidos los canallas venimos palpitando ese sentimiento que nos terminó de invadir a los 93 minutos del partido ante Quilmes. Dejamos de llorar sobre la leche derramada cuando terminó el Clausura y nos apropiamos de ese grito de ¡Sí, se puede! que ya es un himno futbolero en muchos países de Latinoamérica.

Y sí que se puede.

Se puede porque en un torneo en donde la enorme mayoría de los equipos salen a la cancha a ver que pasa, El Nuestro apuesta a  ser protagonista en todas las canchas. Y lo mejor de todo es que en la gran mayoría de los casos lo consigue.

Se puede porque es un equipo que no se la creyó nunca y sigue laburando para corregir sus errores a tiempo. Lo demostró ante Independiente, cuando a pesar de tener la ventaja no renunció a segur buscando el partido en lugar de refugiarse.

Se puede porque tenemos un grupo curtido, que bancó la presión de estar en la mala en los momentos en que cada punto es como una bocanada de aire en medio del incendio. Pelear por no descender le dio a la mayoría de los integrantes de este plantel un extra que está capitalizando hoy, cuando está parado en la vereda opuesta.

Se puede porque el sábado quedó demostrado que este Central no se da por vencido en ningún momento, ni siquiera cuando nadie da dos mangos por el equipo. Este equipo se hace fuerte en esos momentos definitorios aunque algunos lo llamen "la suerte del campeón"

Se puede la banda más grande del mundo llevó a la realidad ese grito de “en las buenas, y en las malas, mucho más” acompañando al equipo en todo momento cuando realmente lo necesitaba. Este presente de Central también nos encuentra curtidos a nosotros.

Este pueblo maravilloso tiene un sueño desde hace mucho tiempo.

Hoy tiene el derecho de soñarlo.


Marco Farina

mfarina@canalla.com