Por Marco Farina
¿Cuándo se renovarán los abonos a platea?
- 14.02.2003
Cuando faltan sólo 8 días para el primer partido como local en el Gigante de Arroyito, en la sede del club nadie sabe cuándo van a comenzar a renovar los abonos a platea para el Clausura. “Date una vuelta la semana que viene a ver si hay novedades” me dijo la empleada como si le estuviera preguntando algo completamente fuera de lugar.
Esta no es la primera vez que la renovación comienza sobre la hora, pero en los años anteriores la consigna siempre fue que los socios íbamos a poder ingresar a la cancha con el cartón del torneo anterior. Ahora ni eso, porque en la última presentación de Central en Arroyito a la mayoría de los abonados les retuvieron el comprobante y ahora están obligados a renovar antes del sábado por la noche si quieren volver a sentarse en sus butacas.
Sinceramente desconozco cuántos plateistas fijos tiene Rosario Central pero me consta que no son pocos, y con la situación planteada como está, absolutamente todos deberán desfilar en una semana por la sede de calle Mitre. Ni hablar si –como todos los canallas esperamos- Central le llega a ganar a San Lorenzo. En ese caso... que Dios se apiade de los pobres empleados de la sede.
Como el error ya está cometido, sólo queda esperar a que para la próxima vez no se repita y ver cómo se puede arreglar esta situación para que al menos la mayoría tenga su abono renovado antes del sábado 22 de febrero.
Un amigo me propuso utilizar un método que puede dar resultado: Dividir alfabéticamente a los socios de manera que todos puedan asistir en cuatro días diferentes de la semana, quedando el viernes para los que por alguna otra razón no lo pudieron hacer en su momento. El único inconveniente que presenta esta salida es que el lunes no iría casi nadie porque serían muy pocos los que llegarían a enterarse.
Otra opción sería que los cobradores del club salgan a renovar los abonos con la misma distribución que se utiliza para cobrar la cuota, aunque no sé si llegarán a hacer tiempo. Eso sin contar que se les deberá pagar una comisión.
La última sin dudas que es la más sensata: Ya que se va a persistir en la bochornosa actitud de cobrarle entrada al socio de la institución, al menos se le podría dar la opción de que –al mismo precio- pueda optar entre ir a la popular o tener un lugar en la platea.
Marco Farina