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Por Marco Farina

¿La campaña de socios está condenada al fracaso?

 

 

- 19.02.2004

El 8 de agosto de 2003, la nueva conducción de Rosario Central asumió sus funciones en medio de un clima casi eufórico de la gran mayoría de los socios e hinchas, que percibían ese proceso de renovación como una de las últimas posibilidades de recuperación institucional. Atrás quedaban 30 años de imperio Vesco, que como todos los imperios tuvo su momento de apogeo, pero que había llegado a la indefectiblemente decadencia.

Scarabino asumió con un plan de gobierno –que permanece publicado a la vista de todos los visitantes de Canalla.com para que nadie deje de tenerlo presente- que en el punto 3 de las “primeras medidas” afirma

- Lanzamiento de una campaña de conscripción de socios, ya diseñada, con una cuota accesible y con importantes beneficios para los adherentes. Se reconocerán a los socios que han permanecido abonando y que tengan sus cuotas al día.

No solo es llamativo que aún hoy, a 7 meses de que la conducción asuma sus funciones no haya ni rastros de la campaña de socios -pese a que en el texto se anuncia que ya está diseñada- sino que también es interesante la afirmación acerca del reconocimiento al socio que ha permanecido abonando su cuota.

No solo no existe tal reconocimiento a quien aporta todos los meses, sino que esta conducción a cometido el grosero error de ajustar por esos socios que aportan con a economía del club con la cuota. ¿De qué manera? Aumentando un 70 por ciento el valor de las plateas, o un 150 por ciento el de los abonos.

Todos comprendemos que el club atraviesa una situación delicada en la parte económica y que se necesita de manera urgente generar la mayor cantidad de recursos que sean posibles. Pero el cálculo no debe ser que la misma cantidad de socios paguen más, sino que mayor cantidad de socios paguen lo mismo, o un poco menos.

La otra estrategia, de la mano con el aumento a los socios, fue colocar las plateas para los no socios en una cifra exorbitante, seguramente con el pensamiento “Si te parece caro, hacete socio” ¡Gran error! El hincha de Central habituado a ir a la platea por lo general ya era socio del club. Porque para ir a la platea, convenía ser socio.

Seamos claros, mientras al hincha no le convenga económicamente ser socio, seguirá comprando su entrada todos los partidos. Uno de los cálculos matemáticos más realizados por cualquier hincha de Central es: “2 generales al mes me cuestan 20 pesos, la cuota más los dos adicionales me cuestan 26 pesos” Conclusión: No conviene ser socio.

Mil argumentos se pueden ofrecer a favor de que el hincha se haga socio en estas condiciones. Que el dinero de las generales no ingresa en su totalidad al club, que hoy Central necesita del sacrificio de los socios, del orgullo de ser socio de Central y un kilómetro de etcéteras. Todos se hacen polvo contra una simple cuenta matemática.

Cualquier campaña de conscripción de socios deberá estar orientada a que el hincha que va a la popular sea socio de Central, y la única forma de lograr eso es que la cuenta tenga un resultado diferente. Por lo tanto, uno de los ejes para que la campaña sea exitosa debe ser que el socio no pague entrada a la cancha, como sucede en cualquier club normal.

Pero esta conducción ha cometido un segundo error importante: ha ofrecido la posibilidad de comprar los adicionales en forma adelantada para todo el año 2004. Y aquí es donde el título de la nota adquiere sentido. Esta medida, que a simple vista es una comodidad que se le ofrece al socio para evitarle las colas, en realidad obliga a seguir cobrando el adicional todo el año, echando por tierra cualquier intento de implementar una campaña de socios.

Deseo de todo corazón que la Comisión Directiva tenga previsto cómo solucionar este dilema, ya que la campaña de conscripción está condenada al fracaso mientras exista el adicional, pero a la vez si se lo elimina para que la campaña tenga éxito, se habrá estafado al socio que pagó los 80 pesos por todos los adicionales del 2004.


Marco Farina

mfarina@canalla.com