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¿Quién le anuló el gol a Messera?
- 20.10.2003
Luego de ver la jugada por televisión, a esta altura nadie puede poner en dudas que Germán Herrera se llevó la pelota con la mano antes de habilitar a Messera en lo que era el segundo gol de Central cuando al partido le quedaban 3 minutos de juego. Sin embargo, lo que todavía nadie tiene claro es quién fue el que le marcó a Horacio Elizondo la infracción del Chaqueño.
La explicación oficial es que Horacio Elizondo no vio la mano, y que su asistente Rodolfo Otero sí lo hizo, pero consideró que el árbitro juzgó que no había intención de parte de Herrera y por eso corrió hacia la mitad de la cancha convalidando el tanto que significaba el 2-1 para el equipo de Miguel Ángel Russo. Después Elizondo se acercó a consultarle y volvió atrás en su decisión, amonestando al delantero canalla. Recordemos que el reglamento indica que el juez puede revertir su fallo siempre y cuando no se reanude el juego.
Esta explicación no resulta demasiado verosímil, sobre todo porque la mano del Chaqueño fue clarísima y cualquiera que haya visto la mano (como supuestamente lo hizo el asistente) no podría creer jamás que un árbitro internacional pueda juzgar una infracción así como casual. Además, hacer una consulta de ese tipo no lleva más de 20 o 30 segundos, y Elizondo se tomó más de 3 minutos hasta que cobró la mano.
De todas formas no contamos con los elementos suficientes como para poner en tela de juicio esta explicación.
Lo que sí nos deja algunas dudas es la participación del cuarto árbitro Germán Bermúdez en la decisión de anular el gol, sobre todo si -como indican algunas versiones- tuvo la posibilidad de ver la jugada en el monitor de la cámara que está justo en el mismo lugar que ocupa entre ambos bancos de suplentes; o como indican otros, le consultó a los cronistas para luego llevar esa versión al juez. Si por casualidad, estas versiones llegaran a ser ciertas, estaríamos ante una violación a las Reglas del Juego, que prohíben expresamente la asistencia técnica en las decisiones sobre el juego. Además, en la Argentina el cuarto árbitro sólo cumple con tareas administrativas, y no asiste al juez en sus fallos.
El “Video Ref.” es algo muy común –y saludable, por cierto- en algunos deportes, como por ejemplo el rugby, en donde el árbitro tiene la posibilidad de que un asistente vea la jugada por televisión y le conteste qué fue lo que realmente sucedió en esa jugada en la que existen dudas. En el fútbol, en cambio, eso es completamente antirreglamentario y las decisiones de los jueces deberán estar basadas únicamente en lo que pueden percibir.
Como no tenemos elementos para afirmar que Bermúdez vio la repetición y le comunicó lo que vio a Elizondo, ni podemos confirmar las mil y una teorías conspirativas de parte de la televisión que se tejieron en cuestión de minutos entre la canallada, no existe otra alternativa que archivar lo sucedido en el cada vez más vacío cajón de los malos recuerdos del partido lugareño y encontrar el lado positivo de la cosa: Porque si Central ayer hubiera ganado sobre la hora y con un gol con la mano, los pingüinos se morían todos ¿Y después con qué nos hubiéramos divertido?
Marco Farina