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Oscar Graña atesora las entradas al partido del 22 de marzo de este año

Por Mariano Olmedo

Uruguayo, pero de sangre canalla II

 

 

 

 

 

- 01.11.2003

Como lo prometio Oscar Grana, cumplió... Hoy me llego su mail, la segunda parte de su historia con Central...

Es increíble que un tipo que para nada disfruto de la ciudad la conozca tanto...

Sin decir nada, dice todo...

Sin pronunciarlo viaja desde Caferatta y Santa Fe a la zona norte...

En este viaje imaginario nos introduce en lo que cada canalla siente en el clásico...

Los dejo con él, con este sacrificio de este uruguayo con sangre canalla...


Mariano:

Como te conté la otra vez, me vine de Buenos Aires cerca de Navidad, había estado en Rosario había visto todo lo relacionado con Central y tanto Juan como Cristian me dijeron " por que no te venís al próximo clásico "... llegue a Montevideo y por supuesto pensando en como podría hacer para ir al clásico, paso enero, febrero ( "paso el carnaval" como canta el gran Lalo De Los Santos ) y llegaba marzo, el mes del clásico, era en el Gigante y estaba la posibilidad de poder ir... ansiedad a full, a mil, poder ir a un clásico, increíble... antes, el 31 de enero había estado Central en Montevideo y tuve la oportunidad de ir a verlo fue contra Peñarol un amistoso en cancha de Defensor Sporting un partido que el canalla perdió 3 a 2 y como no fue en el Estadio Centenario y si en una cancha denominada chica donde no entran mas de 15 mil personas tuve la suerte de ver el precalentamiento de Central minutos antes del partido debajo de una tribuna de dicha cancha donde hay una canchita de fútbol 5, y ahí alambrado por medio pero a no más de 3 metros tuve la suerte de ver a los jugadores de Central (todos) estaban todos, al único que no vi ahí fue a Miguel Angel Russo...

Semana previa del Clásico, lunes y ya los mensajes a Juan eran mas de lo habitual, él iba a ir como siempre a ver al canalla y el chico Cristian era el encargado de sacar las entradas y a mí me asalto la duda se lo que es en la Argentina conseguir entradas, pensaba en que quizás Cristian no las iba a conseguir, no se, tenia miedo, imagínate poder ir a ver un clásico estar tan cerca de verlo y quizás no poder... casi me meta esa ansiedad

Si mal no recuerdo el partido se jugaba un sábado, y lo pasaban por tv, pero a mí eso no me importaba, no me imaginaba otra cosa que estar en el Gigante y haciéndole el orto a la lepra el sábado...

Creo el miércoles se empezaban a vender las entradas y yo esperando que Juan por mail me dijera si Cristian las conseguía o no, esperando en serio, por que así como me dijera que tenia las entradas yo iba corriendo acá en Montevideo a sacar los pasajes para Buenos Aires...

Día jueves lo esperado, lo soñado el mail que más me ha gustado que me ha escrito Juan hasta ahora "Cristan saco las entradas, anda a sacar los pasajes "... no me aguante y llame por teléfono a Juan " ES CIERTO, NO?"...le pregunte, me dijo que si, y salí volando a la terminal de ómnibus de Montevideo a sacar los pasajes, suerte la terminal esta a 4 cuadras de casa, creo que puse un tiempo récord para llegar a la terminal, fui volando jajaja...

Pasajes para el viernes a las 10 de la mañana, llegaba a Buenos Aires a las 18 horas, todo bien, allá me iba a estar esperando Juan. 

Llegue a Buenos Aires a las 18 horas, ahí estaba mi amigo esperándome, nos fuimos a su casa, conversamos del clásico y nos pusimos a jugar un juego de mesa, creo estuvimos hasta las 5 de la mañana jugándolo, nos fuimos a acostar y a eso de las 7 de la mañana de pie todos...

Salimos para la terminal de Retiro. Juan, su padre (una persona maravillosa, un señor de 65 años fenomenal y canalla como pocos) y yo, la ansiedad ya me había ganado, no veía la hora de subirme al bus y partir rumbo a Rosario (La Meca como la llamo yo)...llegamos en hora sobrada, el bus salía a las 9 de la mañana, pero anuncian que se había atrasado la salida unos 20 minutos...

Bueno a esperar y ojalá que fueran solo 20 minutos de atraso, contaba los minutos caminaba de aquí para allá, puteaba en voz baja " esta mierda no viene, la puta madre, justo hoy"...llegaban buses y el nuestro nada de nada, llego media hora tarde, cuando eran 20 habían dicho... creo fui el primero en entrar al bus y creo se me escapo un grito "¡dale vamonos che de una vez!" 

¡¡¡Habíamos salido al fin!!!! Rumbo a la gloria seguro y me dio por pensar "¿¿¿y si esta mierda pincha???" pincharan estos onmibus, no sé, pero si pinchan seguro que demoran en cambiar la rueda, seguro, la gran puta, ¿¿¿y si por ahí tenemos la desgracia de chocar??? la mierda, pero si chocamos seguro que viene otro bus y nos lleva a Rosario, si pero si el accidente dios no permita es grande y muere alguien minga que vamos derecho a Rosario, las pelotas que vamos a ir...trate de no pensar en eso, Juan dormía como un Oso, el papa de Juan compro un diario e iba al baño bastante seguido...

Llegamos a Rosario y por suerte fue un viaje tranquilo, llegamos en hora, normal, yo creo que así que vi un puente que decía  

"Bienvenidos a Rosario" ahí ya como que no iba sentado en el asiento, era tanta mi locura que poco menos iba parado creo que si el bus paraba en la entrada de la ciudad yo me tiraba de cabeza...

Llegamos a la estación Mariano Moreno, un día espléndido, y que quede en claro que no les conté mi miedo mas boludo, el día viernes cuando me tomo el bus para ir a Buenos Aires, ese día o el anterior Estados Unidos había invadido Irak y paso por mi cabeza mas de una vez "¿¿¿estos no suspenderán el fútbol por la guerra no???" hmm que duda me asalto...

Pero la cosa es que estabamos en Rosario, fuimos a un bar antiguo que hay enfrente a la estación, desayunamos-almorzamos y nos tomamos un taxi hasta la casa de Cristian que por cierto de la estación hasta la casa de Cristian es lejismos, esta vez no disfrute nada de la ciudad, tenia el clásico en mi mente solamente...

El pelotudo de Juan estaba tranquilo como nunca lo había visto antes, recuerdo que estaba más nervioso un partido que jugamos en el campeonato pasado contra Estudiantes que para el clásico, el pibe estaba con una tranquilidad que lo único que me pasaba a mí eran nervios, ya me había dicho "ganamos 3 a 0 goles del Lucho, petaco y Messera "...mierda que algo sabia mas que intuir, acertó el resultado y 2 de los 3 autores de los goles. Solo a uno le erró, dijo que metía un gol el petaco pero fue Messera, solo en eso le erró nada mas, "deja vù" ya sabia el por eso estaba tranqui...

Llegamos a lo de Cristian, estuvimos unos minutitos y salimos los 4 para la cancha en su auto, es cerca creo, llegamos rápido dejo su auto, nos bajamos y directo al Gigante...

Debemos de haber caminado unas 10 cuadras para llegar y a cada paso que daba mas fuerte se sentía el aliento de la gente, me daba la sensación de que seguro algo así se sentiría en el coliseo romano cada vez que salía un Gladiador, seguro era un barullo similar...

La cosa fue normal hasta 3 cuadras antes de llegar, ahí habían unas vallas que impedían el paso a las personas, de locos estabamos todos apretujados con el sol que nos taladraba la cabeza, la policía los caballos y demás, la cosa es que dejaban pasar un montoncito de gente, esa gente salía corriendo unos metros hacia adelante y ahí eran detenidos otra vez, otras vallas otros policías con caballo que hacían lo mismo, no se si revisaban o no, solo se que te demoraban un poco y así otra vez lo mismo pasas las vallas y estaba la ultima, corridas por acá, por allá, cerquita a la entrada...

Entré al Gigante, se estaba por terminar creo el primer tiempo del preliminar, las populares estaban a full las dos, como no teníamos asientos juntos y para no separarnos nos fuimos a un costado de la Cordiviola contra el sector muy cerca casi de los Pechos de su popular los veíamos de cerquita a esos fríos y pese al calor que hacia sentíamos en nuestro lado derecho una ola polar que contrastaba con el calor reinante en el resto del estadio...

Salieron los cuadros a la cancha y yo ya estaba muerto de cansancio, nervios y demás, se me paso por la cabeza estos 10, 11 años escuchando a Central por radio él imaginármelo, pero ahí sale el viejo proverbio chino que dice "una imagen vale mas que mil palabras " y es cierto, ahí esta va yo, en el Gigante a minutos de un clásico, viendo lo que me había imaginado una y mil veces, todas las banderas canallas que veía por tv las tenia ahí frente a mis ojos (y las banderas de los pechos también) ahí estaba lo que solo hasta ese día veía yo por tv...

El partido fue complicado los primeros minutos nada mas, hasta que cerca del final del primer tiempo el Lucho metió un cabezazo impecable para él 1 a 0 y ahí se termino el clásico, el segundo tiempo fue un paseo tranquilo, fue 3 a 0, pudo haber sido 4 o 5 a cero si teníamos mas puntería, a eso de los 27, 28 minutos del segundo tiempo los pechos se empezaron a ir de su tribuna, mirábamos por arriba del murito a nuestro costado y veíamos como se iban de a miles lo que da por tierra esa bandera mentirosa que tienen que reza " la hinchada que no abandona" algo así dice y no importa, porque es mentira y quedó claro...

Los goles fueron gritados de una forma animalesca te podrás imaginar, Juan hacia lo mismo, mientras el padre de el también demostraba una alegría increíble, nos abrazábamos y demás... llegó el final del partido baile consumado, pensaba que acá en Rosario como en todos lados pasa lo mismo, los sábados en la tardecita los hijos se bañan y se van a acostar tempranito, a la camita van, mientras los mayores se preparan para salir a disfrutar del sábado a la noche...

Fuimos creo unos de los últimos en irnos de la cancha, antes de eso pusieron el himno por los altavoces el cual fue cantado por todos los presentes en un rito que la verdad ponía la piel erizada...salimos nos encontramos en el fast food con Cristian, otros chicos de Canalla.com y nos fuimos a la casa de Cristian, nos comimos el choripan de la victoria e hicimos tiempo, Cristian nos llevo a la estación para tomarnos el bus para Buenos Aires y fue la única vez en mi vida que dormí en un ómnibus, desde que salimos hasta que llegamos a Retiro en la madrugada me dormí todo el viaje de regreso y si con todo lo vivido de nervios, alegrías y demás era lógico que cuando cayera iba a dormir como una piedra, el afloje era normal y así fue...

Todo este sueño que viví fue gracias a : Juan Manuel Gesuiti, su papa (un capo), y a Cristian Catraro, esas tres personas fueron las que hicieron mi sueño realidad y a las cuales les estaré agradecido toda mi vida, sin ellos era imposible realizar esta aventura y este sueño, les estaré eternamente agradecidos...


Oscar Graña

Montevideo-Uruguay                                      

Uno mas, como otros en el mundo...

Uno mas viviendo y compartiendo esta pasión...

Como diría mi vieja "Dime de que cuadro eres y te diré como sos"... es verdad y Oscar tiene la mejor respuesta a esa pregunta...


Mariano Olmedo

Santiago de Chile

mariano@canalla.com