WebRing Canalla | | Acerca de este sitio

¿Que te pareció?

columnas@canalla.com

 

NOTAS ANTERIORES

 

No me hagas acordar...

Me da mucha pena...

El rincón de los pingüinos

Uno mas y van…

Una noche en un Gigante...

Recuerdos de la línea E

El 4 los hace abandonar

Explorando el polo en la web

Indignado

Ser padre a los 14 años...

Quedan pocos pingüinos...

Cosas de pingüinos

Las caras de Canalla.com VIII

Las caras de Canalla.com VII

El rostro del abandono

Las caras de Canalla.com VI

Las caras de Canalla.com V

Las caras de Canalla.com IV

Las caras de Canalla.com III

Las caras de Canalla.com II

Las caras de Canalla.com I

¿Los pingüinos tienen huevos?

En Chile el más grande es...

Un duro final para terminar a...

La vuelta en Arroyito no se da

Recuerdos desde fuera de...

Recuerdos y cosas canallas

Un rastro de amor canalla

Un nuevo pingüino...

El evangelio canalla según...

Relatos de pingüinos III

Relatos de pingüinos II

Relatos de pingüinos

Un canalla en Miami

Pingüinos Médiums...

El segundo clásico lejos de...

Por 1000 veces más...

Ser protagonistas

No son dueños de nada

Invertir en la necesidad II

Invertir en la necesidad

Entre un año y el otro

Aldo... ¿es humano?

La humildad de ser grande...

 

Por Mariano Olmedo

Un pingüino medico...

 

 

 

 

 

 

- 09.08.2003

Esta es una historia real de fines de los 90´

Hace algunos años visitaba frecuentemente a un amigo canalla de la ciudad de Rosario, cuyo padre tenia la particularidad de ser pecho frío...

Este buen hombre era pingüino, pero hacia gala de su condición... Su mujer era canalla y el estaba feliz, sus hijos eran Centralistas a muerte y el en soledad compartía algún que otro partido televisivo con su familia...

Tengo que reconocer que más allá de alguna broma esporádica, este medico de unos 44 años, nunca molesto con su condición de pechifresco y se lo podría definir como un admirador de la cultura canalla...

Una vez, en su casa de España y Córdoba lo vemos llegar cabizbajo después de un agotador día de trabajo en la cruz azul de pediatría... Es que el profesional de la salud realizaba atenciones domiciliarias a los niños de varias obras sociales...

Mas relajado comienza un relato... "No saben lo que me paso hoy..."

Por su cara sabíamos que no podía ser bueno, pero yo y mi amigo presentimos que estaba relacionado con una canallada...

Comienza a contarnos que como a las 16 hs lo llaman al celular para avisarle de una visita en pleno corazón del barrio Alberdi... Acto seguido, apunta su auto al norte para dirigirse al citado domicilio donde un niño de apenas 4 años estaba volando de fiebre...

Al llegar comprueba que se trata una coqueta casa de una familia de clase media...

Toca timbre y aparece un hombre alto de unos 35 años y debajo de su rodilla derecha, abrazado, un niño de apenas 5 añitos...

El medico acostumbrado al trato infantil sonríe al niño tocándole la cara y le da al mismo tiempo la mano al padre...

Ingresa al domicilio y nota que el niño tenia una remera del más grande club de la Argentina, Rosario Central... "El nene era normal, rubio, lindo... me miraba con desconfianza pero más allá de todo se notaba que el papá compartía el mismo gusto futbolístico que el..."

Cuando estaba tratando de entablar la conversación con el hombre, y este explicándole que la pieza donde se encontraba el niño enfermo estaba mas atrás, el pequeño canalla debajo de las piernas de su progenitor interrumpe abruptamente con una pregunta....

"y vos, de que cuadro sos..."

El medico sonriendo mira al padre, toca la cabeza del niño y le contesta "No soy como vos, soy de ñuls..."

Automáticamente el nene le arranca la mano de su cabeza, el padre da un paso para atrás y lo mira como queriéndole dar una piña... en un costado aparece de la cocina una mujer, quien seguramente era la madre, atragantada por el mate que estaba tomando... "Les juro que movía las manos preguntando si los había ofendido, no se..."

Desde la ultima pieza se escucha otro chico que lloraba llamando a su madre...

El padre gira su cabeza diciendo no y dos perros sin raza, chiquitos, que hasta ese momento solo lo olfateaban comienzan a ladrarlo como enfurecidos por la respuesta...

El nene suelta la pierna del padre y comienza a darles patadas en los tobillos mientras le grita "pecho frío, pecho frío, hijo de p..., pecho frío..."

Increíblemente el padre no paraba al niño y sigue con su cabeza negando la respuesta... la madre corre a consolar el chico que esta enfermo que enfurecido desde el fondo grita "No quiero que me atienda el pecho frío, no quiero"...

Para esta altura el nene estaba incontrolable y el doctor comenzó a girar su cabeza para saber si estaba soñando o era cierto... "No entendía nada, todo era grito, empece a pensar que el padre podía pegarme también..."

Ahí comprobó donde estaba, las paredes estaban forradas de azul y amarillo... por primera vez desde que había entrado se dio cuenta que era un templo canalla... en la pared derecha había dos fotos de los chicos tamaño póster abrazados con el Puma Rodríguez y debajo escritos sus nombres "Aldo y Omar"...

El padre quiere poner orden y grita "Aldooooooooo, deja de pegarle al pecho frío"... más allá de sacarlo parecía que lo justificaba con sus palabras...

Según el propio medico llego hasta las lagrimas, no podía entender nada en medio de ladridos, gritos y llantos... y tanta bronca que le tenía el menor... Ni funcionó querer explicarle al nene que sus hijos también eran de Central y que hasta los acompañaba a la cancha...

Cuando se arrimo a la otra pieza para atender al nene mas chico!!!!!!!... El pibe en medio de la alta fiebre que tenía no se dejaba tocar y se retorcía llorando y pidiéndole a su madre que no dejara que el medico se arrimara... "No podía entender tanto rechazo, en 20 años de profesión nunca me había pasado algo así..."

Pocos minutos después el padre lo acompaña hasta la puerta no sin antes haber llamado a su obra social y pedir otro medico aclarando que sea de Central... "Casi no me saludó, no saben, cerró la puerta y pense que despertaba..."

Para esta altura los tres que estabamos escuchando el relato quedamos desparramados en el piso de tanta alegría... No podíamos creer lo que había vivido... y lo peor que era verdad...

Luego nos hablo de la mala actitud del padre canalla pero mi amigo le retruco que seria hermoso tener un padre así...

Ya cansado y sin entender nada decidió no comer e ir directo a su dormitorio... Yo me quede 2 horas mas con el resto de la familia comentando el incidente y riendo sin más no poder...

Aun recuerdo sus palabras... "si sabia le decía que era de Central"... increíble... como justificándose...

Puede ser dolorosa la vida de un pingüino en Rosario, tan amarga... Debe ser por eso que este buen hombre no lucho para que sus hijos no fueran canallas y compartieran sus gustos... y dejo que en esto, decida la madre...


Mariano Olmedo

Santiago de Chile

mariano@canalla.com