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Mariano Olmedo
Un pingüino menos…
- 10.02.2004
Seguramente escondidos tras un inodoro o metidos en medio de las sabanas con los oídos tapados para no escuchar los festejos canallas, los pingüinos trataron de pasar escondidos el primer partido de Rosario Central en la copa Toyota libertadores de América…
Pero como toda regla tiene excepción, uno, radicado aparentemente en Asunción del Paraguay, no va a viajar desde Rosario porque seria mas que masoquista, no encontró mejor cosa que acompañar con una camiseta y una banderita de cincuenta por cincuenta centímetros a la parcialidad de Olimpia…
Cualquier canalla que siguió el partido por TV pudo comprobar la presencia de esta banderita pequeñita mezclada entre las blancas y azules del equipo local…
En un principio pensé que se trataba de un método paraguayo para refrescar la noche pero gracias una de las trasmisiones locales pude comprobar que era un pingüino llamado Rodolfo y que vivía en Asunción hace ya tres años…
La que se tuvo que morfar Rodolfito… Pobrecito…
La tristeza que debe haber pasado… pobre ave…
Como no podía ser de otra manera faltando diez minutos para terminar el encuentro retiro el gélido paño rojinegro…
Yo calculo que los muchachos de Olimpia aun le están dando…
La vida de este gélido ser humano debe estar pendiente de un hilo…
Me imagino el eco de su mente retumbando con “para que mierda vine… para que mierda vine…”
Una anécdota mas de una noche llena de alegría…
Un pingüino menos… porque recuerden como siempre digo… No hay que matarlos… se mueren solos y por auto envenenamiento…
Mariano Olmedo
Santiago de Chile