¿Que te pareció?
NOTAS ANTERIORES
El correo de los pingüinos (esp)
10 años de Maradona en el Polo
Si no existieras te inventaría…
El Orgullo de haber vestido...
Gracias por caminar por esta...
Un duro final para terminar a...
La vuelta en Arroyito no se da
Por Mariano Olmedo
Ahora hay que llamarlos pingüinos
- 14.10.2003
Que simpatizantes pechifrescos ingresan a canalla.com no es ninguna novedad…
Que a partir de eso me he convertido en una figura odiada debido a mis constantes columnas dedicadas a ellos tampoco…
El correo de los pingüinos se ha convertido en un clásico de canalla.com, como así también la gran cantidad de correos que recibo a partir de la publicación de dicha columna semanal…
Tal es el caso de nuestro gélido amigo de Uruguay Beto (bedilumi@adinet.com.uy), un ameno pingüino que desde hace una semana no puede evitar mandarme algún que otro mail resentido a mi casilla…
Cuando parecía que esta semana abandonaría para nunca mas saber de el, me contesta un mail que me deja sorprendido…
Que nosotros los canallas los llamemos pecho fríos, pechugas o pingüinos esta bien… que las demás hinchadas se hayan acostumbrado a llamarlos de la misma manera, puede pasar…
Pero ahora resulta ser que están a gusto con el nuevo apodo que los canallas hemos propuesto para ellos…
Parece ser que el viejo y feo apodo de "leprosos" ha pasado de moda también para estos tristes individuos…
¿Cómo es esto? Sencillo…
En una de mis respuestas culturales a nuestro amigo Betito le recalcaba las virtudes de ser llamado como el pájaro más torpe y bobo de la tierra…
El muchacho, enojado con mi correo, procede a responderme en un tono agresivo y pedante, sin darse cuenta que estaba cometiendo una nueva amargura…
A continuación su respuesta mas que evidente de sus sentimientos:
"CHE FLACO PREFIERO QUE NOS LLAMEN PINGÜINOS Y NO TODO EL MUNDO CANALLA, Y SEPAN PORQUE SE LO DICEN… Bla bla bla…"
BETO 2003 CANOB (*)
La primera medida que tome es imprimir el mail… comencé a darlo vuelta, girarlo y moverlo, para ver si estaba leyendo bien o era una ilusión óptica propia de mi fanatismo…
Pero no, estaba bien… Betito estaba contento con su nuevo apodo… "Prefiero que nos llamen pingüinos y no canallas"
Viendo que las cosas estaban así comencé rápidamente a componer canciones…
Claro… comencé a imaginarme como serían los pocos cantos de la popular pechifresca… tenía que ayudarlos…
" Sooooooooy pingüino, Sooooooooy pingüino…" o el clásico " Vamo, vamos los pinguis, Vamo vamos los pingui"
Que lindo… que lindo… y la marcha… mucho mejor…
" Por eso soy, un pingüiNOB… lara lara… "
Ojo los canallas que vayan el domingo a la cubetera… nada de "Leprosos hijos de p…" o la clásica "No abandones Ñubel, no no"… ahora llámenlos como les gusta… "Pingüinos hijos de p….." o "No abandones pingüi… no no"
Recuerdo mis clásicos de la adolescencia cuando nos aplaudían como gritándonos mal educados ante los cánticos canallas… ¿Volveremos a obtener estos fríos aplausos?
Bueno una vez más queda claro que los pechitos son una caja de sorpresas…
El tiempo transcurre y es positivo que solitos vayan tomando las ideas que papá les indica… El próximo paso es cambiar su nombre… y no lo veo lejano…
Puede que pronto comiencen a llamarse "ABANDONOB"…
Mariano Olmedo
Santiago de Chile
(*) Club de abandono NOB - (Copia exacta del correo del gélido individuo…)