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Gastón además de jugar con su amiguito, hacía su "trabajo de hormiga" |
Por Mariano Olmedo
Pingüino: Nunca dejés al nene solo... y menos con Canallas...
- 16.01.2004
Carlitos es un tipo normal... recuerdo cuando entré por primera vez a la oficina de implementaciones de mi anterior trabajo y en su computadora había como fondo una hermosa foto de su familia...
Lo notable es, que además estaba su perro con la camiseta de Central puesta...
Tiene dos hijos: Ailén, quien ya pinta para modelo y Gastón...
Recuerdo haberlo visto crecer al enano visitando el Gigante de Arroyito siempre acompañando a su padre con la vestimenta completa de su ídolo, Juan Antonio Pizzi...
Como buen canalla, Carlitos, siempre tiene preparada alguna joda para hacer... siempre esta listo para dejarte mal parado cuando menos lo imagines...
Sus bromas en la oficina son una marca registrada... permanentemente callado pero cuando puede da el zarpazo...
Así fue lo que aconteció hace poco con un "amigo" pingüino de Carlos, padre de un compañero de la escuela primaria de su hijo...
Esta gélida ave, enviaba a su vástago a jugar a la casa de Carlitos diariamente sin saber que, con un trabajo hormiga, "el enano" le estaba poniendo en la sangre el virus más hermoso del fútbol Argentino...
Así fue como esta tierna criatura primero en
la escuela y luego en su hogar en cierta forma era "obligada" a
ser canalla.
Y ahora es voluntariamente propensa a pedir la camiseta que tanto admiramos los que compartimos este sentimiento...
Cuenta Carlitos que el hijo del pingüino cuando llega a su casa rápidamente solicita la indumentaria canalla... y se la pasan cantando alguna de las innumerables canciones canallas.
Por estas cosas somos especiales...
Por estas cosas somos únicos...
Me imagino la felicidad del pingüino al alejarse de la casa de Carlitos con la alegría de que su hijo es un pecho frío mas...
Pienso en la cara de ese niño cuando por compromiso contesta... "Ñuls" a su padre cuando le hace delante de sus amigos la pregunta de rigor para sentirse mas identificado con su hijo...
Llego al futuro y presiento la frustración de ese padre al ver a su hijo partiendo cada domingo a buscar a su amigo Gastón e ir a la cancha... imagino la cara del pingüino cuando escucha desde la puerta a su hijo gritando... "Chau pa... me voy con el papá de Gastón a la cancha de Central..."
Siempre hay un canalla... como dice el Colorado Vázquez, siempre hay un canalla "h de p"...
Cada día son menos... ¿cómo convencer a tu hijo para que siga con el sentimiento paternal? no se puede... falta pasión y sobra frío...
Como buen padre uno quiere lo mejor para su hijo...
Y que mejor vida llena de alegría, que vivirla siendo canalla...
Mariano Olmedo
Santiago de Chile