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Por Mariano Olmedo

Sí señor, tienen plumas…

 

 

 

- 19.12.2003

Según el Colorado Vázquez si hay dos pingüinos respetables en cuanto a materia gris son, Van der Kooy y el hermano de Frielsa, Rafael…

En su momento le dije al Colo que no compartía su afirmación, pero el dándome algunas razones me indicaba que le parecía que entre tanta falta de ingenio ellos eran lo mas respetable…

Obviamente que esto nada tiene que ver con la temperatura de su pecho, que por cierto es baja al igual que todos sus amiguitos pechifrescos…

Yo no coincidí ni coincido con que algún pingüino puede ser más inteligente que otro. Respeto la sabiduría del Colo y entiendo sus razones pero para mí son todos iguales y refiriéndome a las palabras de mi madre "dime de que cuadro eres y te diré como sos", creo que ninguno de los gélidos simpatizantes rojinegros merece mi respeto…

Ayer el matutino deportivo Olé decidió publicar una nota pingüinesca para bajar un poco la temperatura de dicho diario…

Un hermoso y fresco reportaje a los citados pingüinos deja al matutino al borde del congelamiento…

Bajo el titulo "Lepra, mi enfermedad" (falto agregar pulmonar) desarrollan una tierna entrevista luego de la presentación del libro que ambos escribieran con motivo de los 98 años del desdichado club…

Van der Kooy y Frielsa, Frielsa y Van der Koy…

Uno con el apellido del fracaso el otro con un lindo nombre para una marca de heladeras…

Comencé a leer la nota, gratamente facilitada por Marco Farina cuando y como no podía ser de otra manera aparece la clásica perlita…

Esa pelota en el medio del área y picando que los pingüinos siempre nos dejan a los canallas…

Ellos solos…

Sin que yo haga nada…

En una demostración mas de que la inteligencia va de la mano de la elección de los colores, comienzan a desarrollar lo que para ellos significa ser pingüino…

Después de hacer una hermosa descripción del talento futbolístico que inspiro el libro, con Pachorra Smaldone, nos dejan servido en bandeja y para el horno la siguiente frase:

"yo sentí que Newell´s dejaba de ser el que está contado en el libro el día en que contrata a Maradona. Ese día Newell´s hizo una cosa contraria a su estirpe: vistió su camiseta con plumas ajenas"

Repase una y otra vez…

Leí una y otra vez…

Plumas…

Camiseta…

Estaba claro, el ídolo de cartón no era para esa camiseta… le quedaba chica y así quedó demostrado con corto y fracasado paso…

Ahora, las plumas ajenas… están en lo cierto… ¿para qué más plumas?

Yo realmente pensaba que los pingüinos no tenían precisamente plumas, pero investigando me encontré con la realidad de que si tienen exceptuando en las alas…

Para que vestirse de plumas ajenas… tiene razón Don Rafael Frielsa…

¿Para que?

Si tienen sus propias plumas…

La pluma abriga… cubre el pechito… el pechito frío…

Estarán enfermos de lepra… pero son pingüinos… ya lo asumen… lo dicen públicamente…

No hace falta ponerse plumas de otro… las plumas necesarias ya las tienen los pingüinos…

y lo más lindo es, que lo van asumiendo en publico…


Mariano Olmedo

Santiago de Chile

mariano@canalla.com