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- 28.12.2004

Así son las mujeres Rosarinas...

Demuestran belleza en cada uno de sus movimientos e irradian ese no sé que las hace únicas y reconocidas en el mundo entero...

Como dice Cortázar y afirma Fontanarrosa en alguna de sus historias, las mujeres nacen seductoras y saben utilizar dicha seducción desde que nacen hasta que mueren...

Esa seducción esta presente en cada rincón de Rosario... En cada calle, en cada paisaje urbano...

No tenes que caminar mucho para encontrar pruebas... Parate un viernes en la peatonal córdoba, ahora en cualquier shoping y te vas a dar cuenta que describirlas es referirme a cada una de ellas, a cualquiera...

Pero como esa seducción es parte de la ciudad y la ciudad es Rosario Central, no podían estar lejos del gigante de Arroyito...

Cuando vas a la cancha en la platea del río o la mismísima popular de Regatas, tenes que hacer fuerza para no mirarlas demasiado... Solo te queda disfrutarlas... Admirarlas...

Hoy quiero referirme a una...

Una en especial... Con un nombre común, una de tantas...

Ella, canalla por supuesto, pasó su vida entre la zona sur y el centro de Rosario...

Pero compartió sus mejores momentos en el gigante...

Si la ves, María Soledad, parece una de esas nenas que estudiaron en Adoratrises y lo máximo que caminó en su vida son los 15 pasos que van desde el auto de su papa hasta La Casa del Bajo...

Es obvio que te preguntes si es socia de Gimnasia o el Jockey, a lo sumo Universitario... Que juegue al jockey y cero fútbol...

Pero no, las apariencias engañan... y en ella aun más...

Porque todo lo que tiene de lindo lo tiene de humilde y simple... De comer en el mejor resto de puerto madero a sentarse en el cordón de la vereda a comerse un chori con los amigos...

De ir a ver al canalla donde vaya en medio de un bondi lleno de grones con olores nada agradables a ser las mas linda dentro de cualquier boliche...

Siempre respetando su esencia... Su fragilidad...

Será por eso que le ocurrió esto que hoy quiero contarles...

Hace algunos años conoció a cierto prestigioso abogado local...

Serio, de carrera, buena persona... candidato ideal diría mi abuela...

Si bien tenia muchas cosas a favor el muchacho no contaba con ningún conocimiento futbolero y como no podía ser de otra manera, "simpatizaba" con los pingüinos del parque independencia...

Dueño de un insuperable status económico, no tardo en conquistar a nuestra amiga canalla...

Si bien la relación marchaba viento en popa... el muchacho había llegado a ejercer una especie de prohibición para que ella siguiera los partidos del más grande...

Sin quererlo, María Soledad, acepto y renuncio en cierta forma a seguir a Central, pensando que con el tiempo la cosa se adaptaría y podrían compartir esa parte tan importante de su vida... el fútbol...

Lentamente los meses pasaron y a él pareció mas importarle su vida que la de ella... Poniendo sus cosas antes de las cosas de ella... Sin importar que lentamente dejaba a su novia lejos de su verdaro amor...

Confundida nuestra amiga canalla, trataba de seguir adelante, dándose cuenta que cada día perdía un poco mas de su esencia...

Para colmo, Central por esos días le peleaba el campeonato a las Gallinas, mordiéndole los talones, con el Patón Bauza...

En las ultimas fecha, ese Central, tenia que viajar a Buenos Aires a visitar a Argentinos Juniors, sin Pizzi, en uno de los partidos definitorios del campeonato...

Por la noche ella y su novio habían salido a bailar, pero no la habían pasado bien...

Sus amigos la habían invitado a viajar a Buenos Aires, pero como siempre en los últimos seis meses había tenido que poner una excusa... Su cabeza estaba en ese viaje...

Cuando regresaban esa noche, paran en una estación de servicio a cargar combustible y para comprar algunos comestibles antes de que él la deje en su casa...

Mientras esperaba en la caja para pagar, María Soledad noto que algunos gritos llegaban desde afuera del local...

Cuando pone atención en lo que ocurría ve que un colectivo de la empresa "El Tigre" estaba repleto de canallas, que habían madrugado y estaban cargando gasoil para su viaje a Buenos Aires...

Estaban a full y gritaban como locos...

Ella sintió que una de las piernas se le dormía... La otra quería salir corriendo en dirección al colectivo...

Tomo aire... se sentó un segundo en un banquito que había en el lugar para meditar

De pronto la cosa se torno clara y no dudo un segundo mas...

Se paro, cambio los chocolates por dos sanwinch de miga y una coca light... Camino rápido en dirección al colectivo no sin antes pasar por al lado de su ahora ex-novio y decirle solamente chau...

Así vestida con unos sugestivos jeans y pintada para la ocasión le pidió a los chicos que la llevaran...

Quien se iba a negar... abrieron la puerta de una... y le dejaron libre el primer asiento...

La cara del pingüino era netamente recomendable para encabezar la tapa de un CD de música clásica... Parecía un cuadro de Luis XV que esta en el museo provincial de arte contemporáneo...

El muchacho no lo podía creer... lo habían abandonado...

Balbuceo un par de frases pero se metió en el auto y después de treinta minutos sobre el volante se fue a su casa...

El mensaje fue recibido... Ella exactamente lo dejo como quería...

Ella llego tarde, casi a las 11 de la noche... Cansada pero feliz...

El segundo gol de Pierucci la había enseñado que el amor y Central deben ir de la mano...

Que por mas cosas que tenga o deje que tener lo más importante es ser quien uno quiere ser...

Que alguien que te ama no te pide que dejes nada... No hace de vos una mutación que se acomode a él...

Y así encontró el verdadero amor... El amor por lo que ella ama...

Chicas como estas hay muchas...

Chicas canallas...

Amigas, novias y hermanas...

Buscando un lugar entre la fiesta llamada Central...

Y si llegas a encontrarlas, tené cuidado... Que te puede pasar como al pingüino...


Mariano Olmedo - Santiago de Chile