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Por Rafael Beltramino

Un fracaso dirigencial

 

 

 

 

 

- 01.09.2004

La venta de Leonardo Talamonti es otro fracaso dirigencial y estrepitoso. Probablemente dicha venta fuera inevitable, pero una vez más el Presidente Scarabino ha sido presa de su incontinencia verbal.

Debido posiblemente al “silenzio stampa” que le habían impuesto las relaciones indecorosas de sus antecesores con periodistas y empresarios de medios de comunicación, el presidente ha desarrollado una pasión incontrolable y decididamente perjudicial para su imagen por los micrófonos.

Sus declaraciones sobre el tema Talamonti (“si lo vendemos me tengo que tomar un avión”) más el inolvidable lapsus linguae en el que cayó en la Asamblea (hablando de la plata por la venta de Talamonti en lugar de Herrera) perjudican severamente a mi juicio, la investidura presidencial.

Quien esto escribe no puede ser reprochado en lo más mínimo de connivencia con los gobernantes anteriores; públicamente adelanté mi voto por Scarabino, lo fundamenté e inclusive insté a otros socios canallas a acompañarme (a pesar por ejemplo de la posición de uno de los canallas que más admiro que es el Dr. Eduardo Ferrari del Sel, que explicó un día antes de las elecciones las semejanzas entre las dos listas).

Sigo creyendo que hice lo correcto.

Pero eso, ni por casualidad me impide ver y señalar los desaguisados que ha cometido la Comisión en su primer año de gobierno; desaguisados que estoy seguro muchos miembros de la Comisión Directiva admiten (lo han hecho públicamente)

Lo de Talamonti fue un error mayúsculo, no tanto la venta, sino el manejo que se hizo de la misma. Imagino que la gente se siente lisa y llanamente defraudada y no creo que le falte razón.

La estrategia de la Comisión, si se la puede llamar estrategia, es tan elemental y tan poco sofisticada, que asusta. El primer año fue, a todas luces, un año perdido, esperemos por el bien de Central que no sea eso el segundo año del mandato, porque el panorama en todos los frentes es negro.

Me permito únicamente darle dos consejos a la Comisión, en primer lugar que funcione como Comisión es decir que debata, discuta y decida como un órgano colegiado, varios ojos ven más que dos; y por último que seleccione mejor a sus amigos y a sus enemigos y que lo haga en interés de Central.

A mi juicio esta Comisión ha abierto demasiados frentes de batalla y como consecuencia de ello, ha sido derrotada en casi todos.

Esperemos que algo cambie y que en lo futbolístico la magia del viejo Zorro surta una vez más efecto.

Pero parece algo peligroso, cargar de esa responsabilidad a un solo hombre, pero en mi opinión el futuro de Central y de esta Comisión Directiva está en las manos de Ángel Tulio Zof. Ya otras veces ha obrado milagros... podrá esta vez?

Ojalá que sí, pero no deja de ser una irresponsabilidad de los gobernantes el haber llegado a este punto, por supuesto los gobernantes anteriores tienen más responsabilidad que los actuales, pero éstos tienen la suya también.

Es hora que la asuman y que cambien el rumbo, porque Central no va nada bien.


Rafael Beltramino

rbeltramino@canalla.com