WebRing Canalla | | Acerca de este sitio

¿Qué te pareció?

columnas@canalla.com

 

NOTAS ANTERIORES

 

Justificando lo injustificable

El peligro del autismo de la CD

Una actitud inadmisible

Manual de yuda para Pechofríos

Crónica de una ida anunciada

Un paseo refrescante III

Un logro en la Evangelización

Fue Amor

Tiene que ser el año de Papa

Un paseo refrescante II

Un paseo refrescante

La rendición de cuentas...

Informe cuyano

Una propuesta a favor de la...

¡Feliz Cumpleaños Central!

La Aurora de un día inolvidable

Luces y sombras de la Fiesta

Central es más importante...

El amor después del amor

Las razones del voto de hoy

Un remedio de sabor amargo

Los abanderados del NO

Lo que importa es Central

Nosotros y ellos

Todos somos iguales...

El tiempo pasa

¿Qué haríamos sin los pechos?

De cipayos y criollos

Hasta Pronto, Roberto Ruscio

¡Feliz cumpleaños 98 hijo!

Una nueva mentira

Desvastadores y desvastados

El técnico de la Palomita

Una noche con el Salvador

Comienza el Adviento Ocalista

¿Una nueva agrupación?

Los incidentes del jueves

Guía del voto canalla...

El desparpajo impúdico...

Una decisión difícil

La situación de las Inferiores

¡Fuerza muchachos!

Un nuevo amanecer canalla

Carta abierta a Adolfo Boerio

Carta abierta a los votantes...

Se viene otra jugada...

La última jugarreta oficialista

El Truco Final de los...

Boerio y los travestis políticos

¿El MIRC con Boerio y Sauan?

¿La lista oficialista existe?

No comparto la indignación...

Un análisis del Presupuesto

Mi debut en el Pre-Gigante

Una noche llena de emoción...

Se levanta el telón político

Los viejos hábitos permanecen

Nuestro subdesarrollo

Una irresponsabilidad que...

Los costos de los desaguisados

Un comienzo esperanzador

El desembarco de Grinbank

Caravana en Gesell

Adiós canalla a Lorenzo Miguel

Central te da esas cosas

Una clarinada convocante

Otro record caerá este 19/12

El costo de los trucos de magia

Historias Ocalistas

El camino de la racionalidad?

Un triunfo de la cordura

Hasta siempre, Flaco. Bienve...

¿Que pasa con los pibes...

La reforma al Estatuto (II)

La reforma al Estatuto (I)

Prensa independiente...

Una experiencia religiosa

Calma, canallas, calma

No tienen vergüenza

¿Cuánta gente entra gratis...

Una cena inolvidable

Nuestro compromiso con el...

Adiós a Don Santiago Leyden

Un episodio penoso

Words, words, words

La desaparición de...

Una sorpresa mayúscula

Triste, solitario y final

¿Se acabaron los conejos?

Las ventas de jugadores

Otro logro de la Comisión...

El último truco de los ...

La hora de la verdad

Merecemos a Campagna

Una cobarde agresión

Cada día más cerca de la Copa

Profesionalización...

Cada día más cerca de...

Detrás está la gente

La culpa es del otro...

¿Quo Vadis Escribano?

No tienen vergüenza

¿Concurso preventivo?

 

 

Por Rafael Beltramino

Una decisión lamentable

 

 

 

 

 

 

- 02.03.2004

El jueves me sorprendió la nueva formación de las porristas canallas, ahora copiadas de las otrora famosas “Diablitas” de los amargos de Avellaneda.

Quienes me conocen saben que esos espectáculos me encantan, son una celebración de belleza, sensualidad y erotismo, y quienes han concurrido a las fiestas de canalla.com saben también que siempre incluimos una bailarina exótica o striper como parte del show.

Aclaro todo esto para explicarle al lector desprevenido que no soy un mojigato, ni nada por estilo, aprecio el espectáculo brindado por las canallitas, pero lamentablemente,  creo que no tiene nada que ver con Central.

Esas son chicas contratadas que mañana podrían bailar para el capitán Frío o para Tiro Federal, de acuerdo a quien las contrate. Y me parece bien porque es su profesión.

¿Pero qué tiene que ver eso con Central?

Nada.

Y es especialmente indignante que hayan reemplazado a las chicas de Gimnasia Deportiva, del club, que, seguramente eran un espectáculo menos atrevido y atractivo especialmente para la TV, que las canallitas, pero que eran de Central.

Y eso no puede dejarse pasar.

Por eso creo que es un error grave este cambio  que muestra otra vez el énfasis marketinero de la Comisión Directiva, algo que es loable y que comparto, pero ese marketing tiene que hacerse difundiendo y dando a conocer lo que es Central y lo que lo hace único, no uniformándolo con cualquier equipo. Porque convengamos que cualquier equipo puede tener este tipo de conjuntos, desde Deportivo Morón que tiene las “Gallitas” de Morón a los amargos de Avellaneda y porque no los Pechos.

No tiene nada que ver eso con Central.

Y es una pena que los dirigentes se confundan en estos temas, porque si bien no son los fundamentales, son muy visibles y marcan una tendencia.

Esperemos que se revierta esa tendencia, y que vuelvan las chicas de Gimnasia Deportiva, que no cobran nada y que sienten a Central de verdad.


Rafael Beltramino

rbeltramino@canalla.com