¿Qué te pareció?
NOTAS ANTERIORES
Crónica de un domingo distinto
Justificando lo injustificable
El peligro del autismo de
Manual de yuda para Pechofríos
Una propuesta a favor de la...
La Aurora de un día inolvidable
La situación de las Inferiores
Carta abierta a los votantes...
La última jugarreta oficialista
Boerio y los travestis políticos
Los costos de los desaguisados
Adiós canalla a Lorenzo Miguel
El costo de los trucos de magia
Hasta siempre, Flaco. Bienve...
Por Rafael Beltramino
Una impericia inadmisible
- 03.09.2004
Lo ocurrido ayer, cuando sumamente exaltado el Secretario
General de Central,
Hace 6 meses que las espadas jurídicas de nuestro Club, el secretario Estévez, Autarco Arfini y Juan Manuel Iparaguirre nos vienen asegurando (en canalla.com se ha publicado varias veces en sus reportajes) que la convocatoria sería “tranquila y manejable” (sic del Secretario).
La conovocatoria canalla, no está siendo precisamente ni tranquila ni manejable y eso es una evidencia ilevantable del fracaso de una estrategia jurídica.
Las contiendas de los Tribunales son verdaderas batallas y los abogados generales y coroneles que las conducen; de más está decir que no les podemos pedir la seguridad de un resultado (pese a que repito tanto Estévez como Iparaguirre la daban) pero sí tienen los generales que hacerse cargo de las derrotas.
No podemos después de tanto tiempo de concurso venir a descubrir que la jueza “va en contra de las leyes para favorecer a algún acreedor” (sic Estévez).
Eso habla de una absoluta improvisación a la hora de planear la estrategia del combate, como no sabíamos eso, si en Tribunales todos se conocen?
Algo está profundamente mal en la estrategia canalla, no me animaría a señalar qué específicamente por que no soy un técnico en derecho, pero los resultados están a la vista.
Y creo que los responsables deben asumir su responsabilidad y dar un paso al costado para que otros planeen una estrategia alternativa. No sé si sería necesario renunciar a sus cargos, pero de lo que sí estoy seguro es que debieran renunciar a participar en cualquier estrategia futura.
No creo que el actual momento terminal de Central dé lugar a segundas oportunidades, como no reviste la misma seriedad el diagnóstico de un paciente en terapia intensiva que el de uno ambulatorio.
Y Central está en terapia intensiva, en varios frentes, ¿Va a resurgir?
Sin dudas, porque es imbatible, pero hay que ver en
cuánto tiempo y a qué costo. La obligación de los miembros de
Por el bien de Central.
Rafael Beltramino