{justsoRegion}
    WebRing Canalla | | Acerca de este sitio

 

¿Qué te pareció?

columnas@canalla.com

 

NOTAS ANTERIORES


No hay peor ciego...
Otro simbolo de rosario...
La comision directiva tiene...

La insoportable amargura...

Poniendo a los frescos en su...

Aclarando los tantos
No está muerto quien pelea

Un llamado a la concordia...

Las falacias de los dirigentes

De laureles, olivos y otras...

Sobre la imbecilidad pechif...

La vida por Central

El respeto a los ídolos
Mi alegria por el campeonato...
Gracias Abuelo

¿Todo para WAM?

La vida te da sorpresas

Gracias Emanuel

El mismo complejo de siempre

Los milagros de Scarabino

Un nuevo desaguisado de WAM

Amistades peligrosas

Esperando una respuesta

El silencio de los culpables

Un escándalo de película

Un escándalo que se avecina

El marketing y Central

El mensaje del Sr. Maggiani

Un Futuro con un pasado...

Un secreto a voces

¿Quién dijo que todo está...

Una impericia inadmisible

Un fracaso dirigencial

Los tiempos se acaban

El amor después del amor

Una de las caras de la Cosa...

El olvido porteño

Observaciones al Presupuesto

La ignorancia supina de...

Grandeza y revanchismo

Al Sr. Gallina

Saber de qué se trata

La CD y la representatividad

Un grave error dirigencial

Acá estamos

Todos somos Santos Laguna

Los desaguisados del...

Constructores de la violencia

Los verdaderos argumentos...

Los argumentos marketineros

Terminaba tan triste...

¿Quién dijo que todo está...

Crónica de un domingo distinto

Una situación preocupante

Un espectáculo inolvidable

Una decisión lamentable

Justificando lo injustificable

El peligro del autismo de la CD

Una actitud inadmisible

Manual de yuda para Pechofríos

Crónica de una ida anunciada

Un paseo refrescante III

Un logro en la Evangelización

Fue Amor

Tiene que ser el año de Papa

Un paseo refrescante II

Un paseo refrescante

La rendición de cuentas...

Informe cuyano

Una propuesta a favor de la...

¡Feliz Cumpleaños Central!

La Aurora de un día inolvidable

Luces y sombras de la Fiesta

Central es más importante...

El amor después del amor

Las razones del voto de hoy

Un remedio de sabor amargo

Los abanderados del NO

Lo que importa es Central

Nosotros y ellos

Todos somos iguales...

El tiempo pasa

¿Qué haríamos sin los pechos?

De cipayos y criollos

Hasta Pronto, Roberto Ruscio

¡Feliz cumpleaños 98 hijo!

Una nueva mentira

Desvastadores y desvastados

El técnico de la Palomita

Una noche con el Salvador

Comienza el Adviento Ocalista

¿Una nueva agrupación?

Los incidentes del jueves

Guía del voto canalla...

El desparpajo impúdico...

Una decisión difícil

La situación de las Inferiores

¡Fuerza muchachos!

Un nuevo amanecer canalla

Carta abierta a Adolfo Boerio

Carta abierta a los votantes...

Se viene otra jugada...

La última jugarreta oficialista

El Truco Final de los...

Boerio y los travestis políticos

¿El MIRC con Boerio y Sauan?

¿La lista oficialista existe?

No comparto la indignación...

Un análisis del Presupuesto

Mi debut en el Pre-Gigante

Una noche llena de emoción...

Se levanta el telón político

Los viejos hábitos permanecen

Nuestro subdesarrollo

Una irresponsabilidad que...

Los costos de los desaguisados

Un comienzo esperanzador

El desembarco de Grinbank

Caravana en Gesell

Adiós canalla a Lorenzo Miguel

Central te da esas cosas

Una clarinada convocante

Otro record caerá este 19/12

El costo de los trucos de magia

Historias Ocalistas

El camino de la racionalidad?

Un triunfo de la cordura

Hasta siempre, Flaco. Bienve...

¿Que pasa con los pibes...

La reforma al Estatuto (II)

La reforma al Estatuto (I)

Prensa independiente...

Una experiencia religiosa

Calma, canallas, calma

No tienen vergüenza

¿Cuánta gente entra gratis...

Una cena inolvidable

Nuestro compromiso con el...

Adiós a Don Santiago Leyden

Un episodio penoso

Words, words, words

La desaparición de...

Una sorpresa mayúscula

Triste, solitario y final

¿Se acabaron los conejos?

Las ventas de jugadores

Otro logro de la Comisión...

El último truco de los ...

La hora de la verdad

Merecemos a Campagna

Una cobarde agresión

Cada día más cerca de la Copa

Profesionalización...

Cada día más cerca de...

Detrás está la gente

La culpa es del otro...

¿Quo Vadis Escribano?

No tienen vergüenza

¿Concurso preventivo?

 

 

Por Rafael Beltramino

Comienza la organización del centenario de la era DP



 

 

- 21.07.2005

El 19 de diciembre de 2071, tendrá lugar el festejo del primer siglo de la Palomita de Aldo Pedro Poy.

Ese glorioso día ni yo, ni la mayoría de los que me lee estaremos más por acá.

Tendremos que pedir permiso en el cielo (todos los canallas vamos al cielo porque estamos acomodados con el Patrón), para darnos una vuelta y ver como los misioneros ocalistas, llevan su mensaje de amor y libertad a las postrimerías del siglo XXI, como ese grupo de elegidos, le muestra su felicidad y su alegría al resto del mundo.

Y en el centro estará él, Santiago Poy. Seguramente nervioso ante la responsabilidad.

Ya será un hombre crecido de 66 años y sus hijos y nietos lo rodearán admirados

Y se repetirán historias escuchadas de los mayores, mitos, leyendas. Se reproducirán algunas imágenes con quien sabe que mecanismo audiovisual de pretéritos festejos y se cantarán canciones que resonarán en el mítico Gigante

Llegará el nieto del Colorado Vázquez recién venido de Barcelona, con el Gran Lama, por supuesto de incógnito. Y el nieto de Lancieri, comentará, reservadamente, su última misión suicida para OCAL, heredada de su abuelo

Se calzarán las remeras alusivas que, nadie puede imaginar que las haga alguien más que el nieto de Arturo Kekedjian.

Y en un momento sublime, alguien tomará el lugar del Negro González y correrá por el lateral derecho para sacar un centro fuerte a media altura, como los que sacaba él, y por centésima vez Aldo Pedro Poyvolará para liberarnos del frío eterno.

Y como cada 19 de diciembre volveremos a ser felices, porque volveremos a ser Poy.

Yo no me lo voy a perder


Rafael Beltramino

rbeltramino@canalla.com