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Rafael Beltramino
Todos somos iguales...
Pero Aníbal Fernández es más igual que nosotros
- 05.11.2003
El título parafrasea la inmortal frase con que Eric A. Blair, más conocido como George Orwell, resumió en su pequeña obra maestra Animal Farm” (traducida al español como “Rebelión en la granja”) la transformación de los gobernantes de una revolución triunfante, en un régimen similar al que habían derrocado.
Todos los animales son iguales, decía el mandamiento original orwelliano, que modificado por los cerdos gobernantes se transformó en “Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros”
Y nunca más en contexto esa frase paradigmática que hoy, porque todos los hinchas hemos sufrido pedradas y atropellos de todo tipo, en varias canchas del país, pero ninguno fue (todavía al menos) Ministro del Interior.
El Sr. Aníbal Fernández, dejó por un día su protocolo y su seguridad de Ministro nacional, y fue a ver a su equipo favorito Quilmes, a la popular visitante.
Con posterioridad al partido se quejó de la conducta policial y de la de algunos simpatizantes de Central, que fuera del Gigante supuestamente agredieron al Sr. Fernández.
Es curioso que el Sr. Fernández no observara las piedras que, esporádicamente es cierto, volaron desde la hinchada de Quilmes a la bandeja de abajo ocupada por Central. También es curioso que el Sr. Fernández no reconozca, seguramente por desconocimiento, que el tratamiento dado por Central a la hinchada de Quilmes fue impecable, porque se le dio un espacio acorde para que estuvieran cómodos, algo que por ejemplo, pocas veces se hace con Central, que desborda los lugares que le asignan los equipos locales.
No ponemos en duda los inconvenientes que dice el Sr. Fernández haber sufrido, pero le informamos al desinformado ministro, que son bastante usuales en la canchas argentinas, sólo que cuando les tocan a los simples ciudadanos que le pagamos su sueldo, no podemos presentar escritos ante Javier Castrilli.
Me parece algo parcial, que sea la visita del Ministro del Interior la que determine las sanciones a un club, porque, ¿quién va a sancionar a Quilmes?
No creemos que el camino sea el de esa mediática y penosa
sobreactuación del Ministro. Si este fue víctima o presenció algún delito,
debe denunciarlo ante la autoridad competente, que es la policía o el poder
judicial de la provincia de Santa Fe, no el Gobernador de
Claro, pero eso sería en una granja en la que todos los animales fuéramos iguales, algo que está muy lejos de la actual República Argentina