

Por
Rafael Beltramino
Un episodio penoso
- 07.08.2002
En
el programa "Pressing Deportivo" del día lunes 5 presencié
un episodio que me llenó de vergüenza ajena y que creo necesario
compartir con todos los lectores de Canalla.com, ya que imagino que el mencionado
programa no debe ser visto habitualmente por demasiada gente.
Un ignoto periodista, que lo luego averigüé se llama Laflor, luego
de comentar la espectacular goleada canalla, pasó, sin previo adviso
a defenestrar a un revisor de cuentas de la Comisión de Rosario Central,
mencionando aproximadamente su apellido, ya que "se dedicaba únicamente
a buscar papeles para pasarle información al sector de Pablo Scarabino".
Y acotó con la impecable lógica de los escribas a sueldo, "que
desastre , que desastre".
Para
quién es un desastre que un revisor de cuentas, revise cuentas?. En
primer lugar para el que tiene algo que ocultar sea su impericia manifiesta
o su conducta dolosa; y por carácter transitivo a todos los que viven
de sus favores y dádivas, mal disfrazadas como avisos publicitarios.
A propósito en el libro de Actas de la Comisión Revisora de
Cuentas, uno de los movimientos observados por sus miembros son los pagos
a periodistas, de díficil o nula justificación en una administración
prudente.
El
único propósito razonable de esos pagos es el de "predisponer
el ánimo" de los mencionados periodistas, para apreciar todos
los logros de la actual Comisión Directiva y "abrirles los ojos"
frente a los terribles desaguisados y gestiones ruinosas de los opositores,
para que así "informen", siempre verídicamente a los
asociados.
Scarabino, el principal contendiente opositor a la actual Comisión
Directiva denunció una especie de conspiración de silencio en
su contra, en las anteriores elecciones; por mi parte, desde canalla.com trataré
de hacer todo lo posible, para que eso no vuelva a ocurrir ni con Scarabino
ni con ningún sector.
Porque
los socios tienen derecho a escuchar a todos los sectores de la vida política
de Central, y no únicamente a los que alquilan conciencias.