¿Qué te pareció?
NOTAS ANTERIORES
La situación de las Inferiores
Carta abierta a los votantes...
La última jugarreta oficialista
Boerio y los travestis políticos
Los costos de los desaguisados
Adiós canalla a Lorenzo Miguel
El costo de los trucos de magia
Hasta siempre, Flaco. Bienve...
Por
Rafael Beltramino
Los incidentes del jueves
- 06.07.2003
Me disgustaron especialmente los incidentes del jueves, debo reconocerlo. Y por eso también demoré varios días en escribir lo que pienso al respecto.
Quienes tenemos algunos años (o muchos) pasados los 15 hemos visto incidentes muchos peores que los del jueves. Afortunadamente hacía mucho tiempo que no se registraba nada de demasiada gravedad; pero desde mi debut consciente en la cancha, que como ya conté acá fue en un partido contra Lanús donde se armó un tole-tole memorable, he visto diversas clases de incidentes en la cancha de Central.
Nunca ví a supuestos hinchas de Central, rompiendo las plateas de Central. Eso lo hacían los pechitos fríos cuando venían a jugar al Gigante de locales. Y eso me entristeció. No por las consecuencias del incidente en sí, porque debe ser más o menos lo mismo en el informe del veedor si vuelan botellas de plástico que asientos, sino por lo que revela.
Los que tiraron plateas, simplemente no quieren a Central, porque además de las sanciones, destruyen algo que va más allá de lo material, pisotean lo más sagrado, que para un canalla tiene que ser el patrimonio del Club.
No me digan que estaban enloquecidos de ira, si hubieran tirado algo de su propiedad, como una radio o un zapato, les hubiera creído; pero no, fueron directamente a tirar la platea que es de Central.
Si esos sujetos hubieran visto como yo ví a todos los pibes y no tan pibes convocados por el TEA en julio del año pasado con un frío terrible despegando chicles del cemento para poder después pintar, cuidarían un poco más el patrimonio de Central.
Siempre recuerdo la anécdota del ladrón canalla que recogieron en su maravilloso “Canalladas” Roberto Caferra y Javier Armentano, el ladrón estaba robando en un negocio al mismo tiempo que el cobrador de Central venía a cobrar la cuota y entonces, el amigo de lo ajeno, separó el importe de la cuota, y se lo dio al cobrador diciéndole “no, a Central no se le roba”.
No quiero terminar, sin considerar las declaraciones del Presidente de Central acerca de una posible organización deliberada de los incidentes o que aprovechó los mismos.
Creo que el Presidente debe brindar a los socios algun elemento de prueba en su poder, que lo haga sospechar. Es cierto que hubo cosas que llamaron la atención (a mí también), pero yo soy un simple socio y él es el Presidente de Central y por eso tiene otra responsabilidad.
Les quiero recordar que cuando hubo incidentes más o menos serios, en el partido contra Gimnasia en La Plata en el último campeonato, la anterior Comisión Directiva le echó la culpa a “sectores opositores” (la Comisión Directiva actual) quienes rápidamente negaron tal afirmación.
Esperemos sinceramente, que esta CD sea diferente y que brinde las pruebas en el caso de sostener esa hipótesis.
En cualquier caso, lo más importante es reducir al mínimo la segura sanción e impedir que este tipo de hechos se repita.
Pensemos que si hubiera ocurrido en un partido de AFA, las consecuencias podrían haber sido catastróficas para el club.