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Por
Rafael Beltramino
¡Fuerza muchachos!
- 11.08.2003
Fue una derrota dura, contundente. Pero nada irreversible ni tan grave. Este grupo de técnico, preparador físico y jugadores logró cosas importantes como eliminar el fantama del descenso y clasificar a Central a todas las copas.
Sufrió el desgarrón de la ida de algunos de sus jugadores más desequilibrantes, pero confiamos plenamente en que uds. van a poder salir adelante, adaptando a las nuevas incorporaciones y a los juveniles que van a seguir surgiendo.
La situación es difícil, pero estábamos mucho peor en el campeonato pasado; en este al menos hay más tiempo para adaptar y acomodar el nuevo equipo, sin hacer cuentas del promedio al final de cada partido.
Y a la gente, lo único que le pido es que no compare permanentemente a los nuevos con lo que se fueron, porque es injusto para los nuevos. En primer lugar de los grandes jugadores que se fueron tenemos un recuerdo que cada vez más se va pareciendo a una idealización; como ocurre con los amores pasados, a menudo el paso del tiempo va modelando los recuerdos de manera tal de dejar sólo los mejores. Y eso es falso.
Los jugadores son los que están más -probablemente- el Yerbatero González. Es un grupo que junto a técnicos y preparadores físicos y el apoyo incomparable de la hinchada de Central puede lograr gandes cosas.
Siempre recuerdo como el Viejo Zorro Don Ángel explicaba que el punto de inflexión del campeonato 86-87 fue la derrota en cancha de Boca. ¿Por qué no puede ser esta vez igual?