WebRing Canalla | | Acerca de este sitio

¿Qué te pareció?

columnas@canalla.com

 

NOTAS ANTERIORES

 

Hasta siempre, Flaco. Bienve...

¿Que pasa con los pibes...

La reforma al Estatuto (II)

La reforma al Estatuto (I)

Prensa independiente...

Una experiencia religiosa

Calma, canallas, calma

No tienen vergüenza

¿Cuánta gente entra gratis...

Una cena inolvidable

Nuestro compromiso con el...

Adiós a Don Santiago Leyden

Un episodio penoso

Words, words, words

La desaparición de...

Una sorpresa mayúscula

Triste, solitario y final

¿Se acabaron los conejos?

Las ventas de jugadores

Otro logro de la Comisión...

El último truco de los ...

La hora de la verdad

Merecemos a Campagna

Una cobarde agresión

Cada día más cerca de la Copa

Profesionalización...

Cada día más cerca de...

Detrás está la gente

La culpa es del otro...

¿Quo Vadis Escribano?

No tienen vergüenza

¿Concurso preventivo?

 

 

Por Rafael Beltramino

Un triunfo de la cordura

 

 

 

 

- 12.11.2002

Ayer se reunió la Asamblea Extraordinaria canalla, para considerar las reformas propuestas por la Comisión Directiva al estatuto del club. La convocatoria fue pobrísima, sólo aproximadamente 130 socios sobre un total de más de 10.000 habilitados circunstancia que debería llamar poderosamente la atención tanto de opositores como de oficialistas.

La Asamblea transcurrió sin demasiadas estridencias, todos los oradores coincidieron en resaltar algunos defectos de la propuesta de la Comisión (algunos de ellos ya había publicado esa posición en las ediciones de canalla.com) y además coincidieron, casi sin demasiada oposición visible que era conveniente no aprobar la reforma como se planteaba sino posponer para después de las elecciones del año que viene, el cambio del estatuto, como forma de separar las reformas del mismo, de cuestiones electorales y de buscar un consenso entre las diferentes agrupaciones opositores y la Comisión Directiva renovada a mitad del año que viene.

La moción presentada fue aceptada, sin oposición, lo que llamó especialmente la atención, es decir que ningún oficialista defendiera al proyecto de la Comisión Directiva que, quedó por consiguiente huérfano de toda defensa. Un hecho sin dudas extraño y que está abierto a varias interpretaciones.

Así entonces, la reforma quedó en la nada, o prorrogada hasta que asuma la nueva Comisión Directiva y se produzca la formación de una comisión en la que tanto opositores como oficialistas estén representados.

Hasta aquí lo resuelto.

Me gustaría sin embargo hacer un resumen personal, para dejar establecido que:

- Me parece importante que no se haya aprobado el proyecto de la Comisión Directiva, que tenía más cosas malas que buenas.

- Pero también me parece interesante destacar que el nivel de desmovilización de los socios canallas es alarmante; con esa parálisis cualquier intento de reforma consensuada es sólo una expresión de deseos, ya que falta el elemento más importante que es la participación masiva de los socios.

Es verdad que cualquiera que haya participado de una o varias asambleas no se siente precisamente incentivado a volver a concurrir, pero tanto el oficialismo como la oposición deben asumir sus culpas a este respecto.

Desde aquí insisto que los males de Central pueden solucionarse únicamente con una amplia y comprometida participación del socio en los asuntos sociales, ocupando todos los lugares adonde lo inviten y presionando para ser invitados dónde no se quiere dejarlos entrar.

Como escribí recientemente, con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes, pero no se puede salvar a Central sin el pueblo canalla, el que siempre está, el que junta peso sobre peso para ver a Central, en Rosario y fuera de Rosario. Esperemos que surjan pronto hombres capaces de generar una ola de canallas y que además sean capaces de liderar esa ola.

Hasta la victoria, siempre.