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Por Rafael Beltramino
Nuestro subdesarrollo
- 13.05.2003
Pocas cosas me parecen más mediocres que, para disimular la torpeza, inacción o fracaso propios, agrandar a los rivales como si fueran todos el Real Madrid o el Manchester.
A menudo escuchamos a algunos técnicos y jugadores referirse
a equipos impresentables, como si fueran el equipo de Ronaldo, Roberto Carlos,
y Zidane.
Después del partido de River, parecía que River era de otra categoría, muchos
dijeron que Central está un escalón por debajo del equipo de Pellegrini
A mi me parece en cambio. un caso claro de subdesarollo futbolístico.
Como el otro, el subdesarrollo futbolístico tiene en su origen un sentimiento
de inferioridad mental.
Una mentalidad de colonia, incapaz de autogobernarse,
y de darse sus propias instituciones.
Para mí, Central padece de eso, desde hace mucho.
Los principales culpables son los directivos que han
disminuído por su incapacidad y por sus pésimas administraciones la potencialidad
económica de un club, que en 1973 hizo la compra record de la Argentina, cuado
compramos a Mario Alberto Kempes.
Ya sé que la televisión. no nos da lo mismo, que a los otros clubes grandes.
pero esa no es la única razón.
Esa impotencia económica nos ha llevado a festejar entrar
en las copas, para hacer casi siempre de partenaire Nos ha llevado a conformarnos
con ver a nuestro jugadores de divisione sinferiores irse del club después
de un campeonato, sin ganar nada. Hace 16 años que no salimos campeones en
la Argentina, pero eso no es lo más grave, justamente River por ejemplo estuvo
18 años sin salir campeón, pero no resignó ni su vocación ni su lugar de club
grande.
Lo más grave es que muchos hayan resignado a la posibilidad de cambiar, que
muchos acepten que "somos de otra categoría " respecto de River
y que eso se haya hecho carne en algunos de los canallas.
Porque en la cancha juegan 11 contra 11, se llamen D'alessandro , Cavenaghi
o como quieran y así lo demostró muchas veces Central, así lo demostraron
once uruguayos heroicos el día del Maracanazo, capitaneados por el gran Obdulio
Varela
Y los partidos y los campeonatos también se ganan con
directivos que no aspiren a vender sino que tengan vocación de grandeza como
la tuvo el Escribano Vesco hace mucho, como la tuvo Don Osvaldo Tito Rodenas
Ése es el mandato de la hora. Terminemos con el complejo de inferioridad,
lo único que necesitamos es cambiar mentalmente. Seguiremos estando complicados
con el promedio pero eso es transitorio.
Lo esencial, lo permanente, es la grandeza de Central que no merece directivos que no estén a su altura.
Rafael Beltramino