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Por Rafael Beltramino

Un grave error dirigencial

 

 

 

- 15.05.2004

Los rumores indicaban que la relación de los dirigentes con el plantel no era buena porque nadie se distanció públicamente de los dichos de Petaco Carbonari hace unos días, y que por eso el contacto en San Pablo era casi nulo, que estaban en otra ala del Hotel, etc.

Entiendo el enojo de los directivos, pero creo que también deberían entender que una aclaración del plantel dejando a un referente e ídolo canalla como Petaco en offside, era impensable y que no había que esperarla.

Pero me preocupó mucho más el saber por los diarios que ningún directivo se acercó al vestuario para saludar y agradecer al plantel lo hecho, que fue unánimemente reconocido por todos los canallas.

Es verdad que el Presidente Scarabino declaró su orgullo por el partido en el Morumbí, pero creo sinceramente que la omisión de la noche del 12 es un error gravísimo, sobre todo pensando en el futuro.

Y además se le da argumentos a los que no quieren el bien de Central como el Diario La Capital que pueden poner la noticia bajo el título Ingratitud de los dirigentes y sembrar la discordia y el malestar en el club.

Si algo necesita Central para este período de transición es tranquilidad y paz; se necesita hacer un ajuste que es indispensable, que se haga en serio y con responsabilidad.

Por ejemplo, a determinados jugadores se les tiene que ofrecer un contrato más bajo?  Que se lo haga y que el jugador decida sobre su futuro, y si se tiene que ir que se vaya del club, pero sin malestar y sin agravios, porque a ellos se les debe algo que firmó Central (aunque no lo pueda pagar) y no hacen más que reclamar sus derechos.

No ayudan a ese clima, episodios como el del Morumbí porque son símbolos y no son símbolos de nada bueno.

Lo mismo ocurre para con el cuerpo técnico, a quien muy acertadamente esta Comisión Directiva prorrogó un contrato que no había firmado; estimo que la inmensa mayoría de los canallas queremos que se quede Russo, porque su labor ha sido eficiente, pero seguramente no se le podrá pagar el mismo contrato que actualmente y  habrá que hacerle una oferta menor,que tal vez acepte y tal vez no.

Pero todo debe hacerse con respeto por lo que este grupo de jugadores y cuerpo técnico ha hecho por Central, y con información y participación del socio.

Incluso no estaría nada mal que se hiciera una Asamblea Extraordinaria o un plebiscito para consultar a los socios su opinión acerca de cuestiones claves, como por ejemplo el cuerpo técnico. No sería ninguna novedad en el Club, ya que en los momentos de esplendor canalla se instaló la tradición de plebiscitar la decisión de vender a las figuras más importantes del primer equipo, tradición que lamentablemente se perdió.

Y buena parte de culpa tuvimos los socios en eso, con nuestra apatía y nuestro conformismo,  porque la Comisión Directiva no es, ni ésta ni ninguna, la dueña del Central, sólo debe representar temporalmente  a los socios que somos  los verdaderos dueños.

Y definitivamente, esta Comisión no lo hizo en el Morumbí, donde cada canalla hubiera querido ir a agradecer personalmente su entrega y su sacrificio a cada uno de los que formó parte de ese grupo.

Ojalá enmienden pronto el daño causado.


Rafael Beltramino

rbeltramino@canalla.com