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Por Rafael Beltramino

No hay peor ciego que el que no quiere ver



 

 

 

- 21.07.2005

Lo ocurrido en Australia en ocasión de jugar la Argentina, los cuartos de final de la Copa Davis de tenis fue un hecho histórico.

Creo que por primera vez a juzgar por sus relatos y las crónicas, los periodistas porteños descubrieron a Central. Porque díganme Uds. cuántas camisetas de los “supuestos grandes” descubrieron en las transmisiones.

Sin querer negar el peso y el prestigio de Boca y de River, lo de Australia fue una demostración de que hay otro grande, que no está económicamente a la altura de los dos grandes porteños, pero que está años luz por encima de ellos en pasión, en hinchada y en creatividad.

Así lo reflejaron los periodistas más o menos imparciales: mientras tanto para el diario de Vila y Manzano “había muchas camisetas de los equipos rosarinos”. Realmente infame lo del decano de la prensa argentina. Pobre Don Ovidio Lagos en que manos está el diario que fundó!

Afortunadamente por la TV y por Internet pudimos apreciar en vivo y en directo el calibre de las inexactitudes de las informaciones de La Capital.


Ahora si así desinforman, en algo tan evidente y objetivo como los asistentes al match argentina y australia, ¿se imagina el lector cómo deben distorsionar aquellas cosas que no salen por TV y que no son tan simplemente comprobables como la asistencia a la Davis?

Y por último un párrafo aparte para la gente de la filial Jorge González, que encima lleva el nombre glorioso del Negro. A uds. muchachos muchas gracias, pusieron a Central en lo más alto de la consideración pública con aliento, con ganas y con la creatividad canalla de presentar al pingüino Madagascar con su uniforme pechifresco.

Creo que todos los canallas les debemos un agradecimiento que, modestamente desde acá le hacemos llegar al Presidente Picardi y a todos los miembros.

Gracias de verdad, porque si este año Argentina gana la Davis, habrá una hinchada de fútbol que contribuyó a eso.

Y no es precisamente de Boca ni de River.

Es De Rosario y está todo dicho.

Es de Rosario y de Central.


Rafael Beltramino

rbeltramino@canalla.com