¿Qué te pareció?
NOTAS ANTERIORES
Crónica de un domingo distinto
Justificando lo injustificable
El peligro del autismo de
Manual de yuda para Pechofríos
Una propuesta a favor de la...
La Aurora de un día inolvidable
La situación de las Inferiores
Carta abierta a los votantes...
La última jugarreta oficialista
Boerio y los travestis políticos
Los costos de los desaguisados
Adiós canalla a Lorenzo Miguel
El costo de los trucos de magia
Hasta siempre, Flaco. Bienve...
Por Rafael Beltramino
Un escándalo de película y una agencia de publicidad invisible
- 22.10.2004
Los canallas somos únicos ya se sabe; pero además de la lista de razones que podemos exhibir ahora podemos agregar otra, la de contar con la única agencia de publicidad invisible e inhallable.
Así es WAM, exactamente lo contrario de una agencia de promoción, que uno espera que sea lo más conspicua y visible posible, -de hecho lo que vende es eso, “visibilidad”, “posicionamiento en el mercado”, etc. etc -
Es como si una empresa de construcción tuviera su oficina en un edificio en ruinas. Poca gente, como el lector imaginará contraría semejante empresa.
Salvo
WAM y los dirigentes que avalaron su contratación, tienen que explicar como un remate organizado en mercado libre, sitio que asegura la máxima transparencia de las operaciones, terminó en 1025 pesos y ellos anunciaron por todos los medios que eran 11.025 o como los 700 de la mejor oferta por la pelota a rematar, se convirtieron mágica y misteriosamente en 4.200.
Tienen que explicar y pronto, si violaron la regla del remate aceptando una oferta mejor por afuera del medio elegido 10 veces superior a la que ganadora en ese momento; para que al lector le quede claro, WAM y sus secuaces nos quieren hacer creer que en un remate en el que la oferta ganadora es 1025 pesos hecha por A, otro oferente B para vencerla ofreció 11.025 pesos, si algún lector vió alguna vez algo así en este planeta, me encantaría que me lo cuente
O, por el contrario, lo más probable, mintieron al anunciar la cifra alcanzada, a fin de disfrazar su estúpida decisión como un relativo éxito y no mostrar que Central perdió plata con esta idea brillante, si se descuenta del precio obtenido, la publicidad.
En cualquiera de los casos la actuación de la empresa ha sido imperdonable e injustificable.
Se la debe retirar absolutamente de cualquier negociación con Central, con especial cuidado en no mezclarla en la futura campaña de socios, en donde gente de esa calaña podría hacer estragos.
WAM no merece permanecer ligado a Central ni un minuto más y los directivos que avalen esa continuidad serán responsables tanto como los que armaron esta burda e imbécil maniobra.
Y después de su retirada, el Presidente y
Y como el que avisa no es traidor, le aclaro a WAM, que no voy a descansar hasta que vuelvan a Avellaneda, lo más lejos posible de Central, al que ensuncian con sus curritos de vivito porteño venido a menos.
Y como Catón 150 años antes de Cristo, que terminaba cualquier discurso con cualquier motivo, con la frase “Delenda est Cartago” “Cartago debe ser destruida”, en cada escrito voy a reafirmar la necesidad de que WAM se aleje lo más pronto posible de Central.
Por el bien de Central.
Rafael Beltramino