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Por Rafael Beltramino

Una actitud inadmisible de algunos alcanzapelotas

 

 

- 23.02.2004

Había terminado el partido y mientras, como todos los canallas, tuve que esperar para que salieran los lamebotas de Macri, asistí a un espectáculo deplorable: los alcanzapelotas de Central, esperaban para sacarse fotos con el número 9 rival, el ultrapromocionado Carlos Tévez.

No alcancé a ver los números de sus pantaloncitos, que decían “Divisiones Inferiores de Rosario Central” , pero mis compañeros de platea, me dijeron que los que tenían los números 4, 5 y 6 fueron quienes tuvieron esa vergonzosa actitud. Seguramente revisando grabaciones y fotos pueda determinarse con exactitud quienes fueron.

Una vez comprobado sin dudas, la identidad de los pequeños bosteritos cholulitos, exijo como socio de Rosario Central que se los deje libres inmediatamente, para que vayan a seguir sus carreras a la Casa Amarilla o a Tiro Federal, pero que no pisen nunca más la cancha de Central, porque el honor del club así lo exige.

Éste debe ser un caso ejemplificador para sus compañeros y para futuros jugadores de lo que significa jugar en Central, y de lo que simbolizan la camiseta y los símbolos que estos tres o cuatro imberbes han pisoteado.

Quiero aclarar especialmente que no los condeno por ser hinchas de Boca o de Tévez, no se le puede exigir a un jugador que por ahí viene de Catamarca o de Salta que no sea hincha de Boca o de River; pero sí se le puede exigir que respete al club que le dio cabida, techo, comida y una posibilidad de progreso.

El desagravio a Central se impone y la única medida admisible es la expulsión de estos bosteritos, para que los recoja Macri.


Rafael Beltramino

rbeltramino@canalla.com